Congresos y Jornadas Didáctica de las lenguas y las literaturas. | Seite 609

Esta experiencia que compartimos intenta mostrar que es posible el mejoramien- to en la comprensión lectora de los estudiantes si abordamos esta problemática de mane- ra conjunta y desde la perspectiva del docente crítico que reflexiona sobre su propia práctica y que es capaz de interrogarse en su quehacer pedagógico para provocar los cambios que son necesarios. Está en nosotros fortalecer la enseñanza de destrezas y de herramientas para el aprendizaje de la comprensión lectora; contenido que se omite y para el que no hay demasiadas pautas ni enseñanza sistemática pero que está visto que es posible abordar. Sin dudas, se puede revertir la situación siempre y cuando todo el cuerpo docen- te de una institución asuma la responsabilidad que le cabe y acuerde estrategias comu- nes de enseñanza y acompañamiento para apoyar el aprendizaje autónomo de los alum- nos, porque se aprende a aprender “comprendiendo”, en un proceso siempre ascendente de formación personal y mediante aprendizajes sucesivos. Por eso, es el docente de cada escuela quien tiene que enseñar para que sus estudiantes estén capacitados para com- prender lo que leen. Para ir dando cierre a esta exposición, y con la intención de valorar la propuesta que presentamos como una experiencia innovadora y posible de replicar en todos los es- tablecimientos escolares, queremos recordar que las transformaciones en educación no tienen que ser necesariamente invenciones para ser consideradas innovaciones, sino que en su “hacer” implican una nueva práctica, una actitud, un posicionamiento como el que deseamos que cada docente adopte ante el hecho educativo de la comprensión lectora. Por eso y con la intención de que los cambios sean profundos y permanezcan, es fundamental que tengan sentido y sean compartidos por aquellos que han de llevarlos a cabo, es decir, que respondan a sus preocupaciones y necesidades. Si la comprensión lectora es una preocupación compartida, está en nosotros iniciar el cambio poniendo el norte en la comprensión lectora. Somos los docentes quienes tenemos esta tarea a cargo, quienes debemos trabajar pensando sobre el proceso de pensar que tienen los chicos. Si enseñamos estrategias de comprensión lectora estaremos formando lectores autónomos, capaces de enfrentarse de manera inteligente a textos de todo tipo. Esta competencia instrumental no se dará de un momento a otro ya que necesita práctica y 609