Congresos y Jornadas Didáctica de las lenguas y las literaturas. | Page 390
3. Conclusión
Ocuparse de la evaluación en la clase de español es ocuparse del desarrollo discursivo-
textual de los estudiantes, de los efectos de la enseñanza que se visualizan en los textos, a
través de actividades lingüístico-discursivas complejas: en el caso de esta propuesta, saber
inscribir un texto en un género, construir una posición enunciativa, incorporar los recursos
de la lengua estudiados.
Estamos convencidos de que para lograrlo, las consignas desempeñan un papel relevante
al momento de pensar la evaluación, traducen una forma de concebir la enseñanza, en la
medida en que son textos elaborados para interactuar y hacer interactuar, y que, además,
dejan huellas que podemos rastrear en su misma elaboración textual, como unidades
comunicativas mediadoras de la actividad de enseñanza.
Una mención aparte, y no menor, amerita el lugar de lo cultural. En efecto, el desarrollo
humano está fuertemente asociado a la cultura y a sus diferentes manifestaciones. El
desarrollo del horizonte cultural de los alumnos se construye, en estas actividades, a través
de la interacción con usos diversos del lenguaje y de la selección de buenos textos,
literarios o no, pero buenos textos, desde el estudio de su singularidad, que actúa como
trampolín para acceder a otras lecturas que ponen al alumno en contacto con referencias
culturales relevantes. En este punto, nuevamente, la escritura se posiciona como el sitio
para “poder decir”. De hecho, nadie puede decir algo sobre lo que no conoce, no sabe, no
entiende.
Como postula la investigadora argentina Viviana Cárdenas (201