Congresos y Jornadas Didáctica de las Lenguas y las Literaturas - 2 | Page 913

enunciador desprovisto de “emoción” y, en cambio, dotado de la credibilidad propia del ethos por su manifiesta destreza en el uso de un lenguaje, tributario de las convenciones sociales. Inclusive, Austin, cuando desarrolla la distinción entre verbos realizativos y verbos constatativos, se encuentra con la dificultad de clasificar las distintas expresiones de cortesía como expresiones realizativas y, en cambio, las considera un caso particular de expresiones comportativas de manifestación de sentimientos: Tengo el placer de ….. Lamento comunicarles que …. Me satisface comunicarle a Ud…….. Tengo el honor de ….. Sin embargo, aún cuando parezcan dar cuenta de “sentimientos”(pathos) en la primera persona del enunciador, expresan comportamientos reglados por la comunidad de uso con el fin de preservar y preservarse. Por lo tanto, más allá de su cuestionable sinceridad, importan en tanto introducen un enunciado que tiene una incuestionable intención realizativa. En todo caso, refuerzan la necesidad de estas comunicaciones de investir al enunciador de una imagen en la que pasión y logos se conjugan en formas vacías para dotar su palabra del poder necesario sobre el destinatario. III-Conclusión Desde la teoría de los topoi201, podría concluirse que el uso de estas formas eufemísticas cuyos contenidos semánticos, por su ines201 ANSCOMBRE, J.C. y DUCROT, O., 1994, La argumentación en la Lengua, Gredos, Madrid Investigación y Práctica en Didáctica de las Lenguas 899