Congresos y Jornadas Didáctica de las Lenguas y las Literaturas - 2 | Page 591
tica más controlada. Además, el hecho de que se formulen reglas en
los manuales más “pautados” no garantiza que haya una relación
entre las mismas y la práctica (por más cerrada y controlada que
esta sea), como hemos observado en los libros de texto analizados,
que se caracterizan por una suerte de antinomia entre teoría y
práctica (se dan ejemplos que no contemplan lo estipulado en las
reglas, las cuales muchas veces no se corresponden con el uso real
de la lengua). Esto repercute en las producciones de los alumnos y
se observa, sobre todo, en la asimetría de resultados entre las pruebas cerradas y las producciones más espontáneas que hemos analizado en el apartado 2.
Por supuesto, somos conscientes de que los resultados de actividades más cerradas (con selección entre alternativas ya dadas) pueden llevarnos a conclusiones parciales y engañosas acerca de que lo
que los alumnos de niveles intermedios y avanzados han internalizado en relación con la expresión de la ‘causa final’. Solemos creer
que nuestros estudiantes dominan ciertos aspectos sobre los que en
realidad aún persisten muchas dificultades que se manifiestan en
actividades más abiertas.126 Probablemente, esta sea otra de las
muestras de las diferencias existentes entre lo que el aprendiz
“dice” explícitamente sobre la gramática de la lengua, lo que los
profesores creemos que este ha “aprehendido” (de nuestras clases o
126
Estas dificultades se manifiestan incluso como fosilizaciones de rasgos
propios de un ‘estadio’ o nivel anterior (como, por ejemplo, la falta de por
en fórmulas de agradecimiento (Gracias para esto), o de para en expresiones de ‘utilidad’ (Esto sirve por cocinar), aun cuando se trate de producciones de alumnos avanzados).
Investigación y Práctica en Didáctica de las Lenguas
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