Congresos y Jornadas Didáctica de las Lenguas y las Literaturas - 2 | Page 381

Algunas actividades comúnmente aplicadas a la enseñanza explicita del idioma son: lectura intensiva, retroalimentación de exposiciones orales y escritas, traducciones, memorización de diálogos y ejercitación de vocabulario. La mayoría de estas actividades pueden tener un efecto positivo en el uso del lenguaje pero es importante que abarquen solo una pequeña parte del tiempo total de la clase. El aprendizaje directo del idioma tiene efectos significativos ya que puede incorporarse directamente al conocimiento implícito, concentrarse en aspectos sistemáticos del lenguaje y utilizarse para el desarrollo de estrategias, favoreciendo así un futuro aprendizaje autónomo. Desarrollo de la fluidez Finalmente, la cuarta área de aprendizaje, desarrollo de la fluidez, abarca todas las macrohabilidades (escuchar, hablar, leer y escribir). Es por esto que se espera que los alumnos pongan en práctica todo lo incorporado en las demás instancias ya que aquí el objetivo principal es comprender y reproducir mensajes de manera más fluida. Es importante que durante este período no se encuentren palabras desconocidas justamente porque no es el momento de aprender nuevos ítems léxicos, sino hacer un buen uso de lo aprendido. El desarrollo de la fluidez sólo existe si se reúnen las siguientes condiciones:1) tanto el vocabulario como el contenido y los aspectos discursivos del material trabajado por el alumno les es familiar; 2) la atención del alumno se centra en la recepción y reproducción del significado; 3) se debe fomentar en el alumno un desempeño más rápido que el habitual; y 4) deben propiciarse diferentes y variadas oportunidades de incorporación y producción. Investigación y Práctica en Didáctica de las Lenguas 367