Congresos y Jornadas Didáctica de las Lenguas y las Literaturas - 1 | Page 812
los lenguajes de la experiencia en el campo pedagógico (…)” (Larrosa, 2005; 11). Esto implicaría desprendernos de recetas incuestionables que se convierten en prácticas rutinarias, poco significativas y
que nos transforman en meros reproductores de un conjunto de saberes ya establecidos, y probados por “otros” en contextos ajenos a
nuestras propias prácticas.
El pensamiento de Larrosa nos conduce a reflexionar sobre las experiencias de escritura que vivencian nuestros alumnos del mismo modo
que nos permite focalizar la mirada en nuestra propia experiencia,
como una puerta deseosa de que quede abierta, y que se expanda.
Me propuse entonces escuchar a los alumnos, sus opiniones/significaciones sobre el escribir; me propuse también ser una mediadora crítica frente a mis actitudes docentes automáticas, aquellas que no nos
dejan apreciar lo que resulta significativo para nuestros alumnos cuando favorecemos verdaderas experiencias con la escritura.
Pensé en un espacio particular y propicio: las aulas en las cuales trabajo bajo la modalidad de taller; modalidad que me posibilita proponer
diversas propuestas de lectura y escritura de ficción, todas ellas orientadas a observar/analizar las experiencias de los alumnos con dichas
prácticas. De este modo, he podido recoger sus testimonios para compartirlos/multiplicarlos, para que funcionen como disparadores que
nos permitan pensar nuestras prácticas habituales.
No puedo dejar aquí de nombrar a Michelle Petit (2011) cuando
nos dice que la clave fundamental para entender qué es la lectura
(¿y por qué no la escritura?) y comprenderla es pensar qué les pasa a
los otros cuando leen, en qué consiste la experiencia lectora.
¿Por qué no pensarnos en la tarea de escuchar más que en la tarea de hablar o explicar? ¿Por qué no ser hospitalarios y pacientes
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Investigación y Práctica en Didáctica de las Lenguas