Congresos y Jornadas Didáctica de las Lenguas y las Literaturas - 1 | Seite 597
que se ha visto sobrepasada no se deja atrás, permanece
presente, y con ello dota a la ficción de una dualidad
que puede ser explotada con propósitos distintos (Iser,
1997:44).
La ficción, según Iser, no habla de lo que existe sino de lo que debiera exisitir, por lo tanto, en términos de Philip Sydney: “el poeta
nada afirma y por lo tanto, nunca miente”. La mentira incorpora la
verdad y el propósito por el que la verdad debe quedar oculta; la ficción literaria, en cambio, incorpora una realidad identificable y la
somete a una remodelación imprevisible.
También Krzystof se refiere a la posibilidad que tiene la literatura de reinventar y transformar la realidad, de “ ondular” (to ripple) a
través de la cultura y continuar la transformación reflejada en la
obra. La fuerza poética es el modo en que el mundo es comprometido, abierto y transformado en arte.
Heidegger toma la noción de figura (Gestalt) __no como algo estático sino como un hecho, un acontecer __ para definir la poiesis, o
la fuerza poética del arte. En sus últimos textos, dice Krzystof (Krzystof,2004:7), ese concepto conduce al “ decir “(Sage). Es decir, que
la poiesis es materia de lenguaje, de una cierta poética, de un modo
poético más allá de los sentidos culturales y estéticos del arte. Porque, más allá de los temas, conflictos, formas, significados, ese decir define el trabajo literario de la literatura. Y se trata de un decir
disruptivo, un evento de resistencia y transformación que, sin embargo, no está fundado en el poder. La literatura, dice Z, citando a
Bruns, es la denegación del poder, es un reto a toda forma de poder,
es el no decir del lenguaje.
Investigación y Práctica en Didáctica de las Lenguas
581