Congresos y Jornadas Didáctica de las Lenguas y las Literaturas - 1 | Page 596
tida para sostener que la ficcionalización es un resorte imprescindible del conocimiento.
"Nunca pude diferenciar con claridad la literatura de otros quehaceres políticos, cotidianos o científicos", escribió alguna vez Aníbal Ford (Ford, 1992:12), escritor y docente de Ciencias Sociales. Es
interesante que un teórico de la comunicación instaure la literatura
en un nivel de igualdad con otras áreas de saber cercanas a la verdad y a acciones concretas vinculadas a la realidad. No suele ser una
representación muy extendida de la ficción, sobre todo en el ámbito
de la ciencias sociales en donde se la suele concebir como producto
de la fantasía y de la imaginación.
Desmontar esa premisa que concibe a la ficción como evasión de
la realidad y opuesta a la verdad, posibilita a su vez generar nuevos
cuestionamientos: ¿son ciencias los estudios sociales?, ¿brindan
certezas?, ¿dan cuenta de la verdad?
Una zona importante de la reflexión en las ciencias sociales (Hayden White, Geertz, Benedict Anderson, Ricoeur) apunta a mostrar
la presencia de procedimientos de la ficción en este discurso como
modo de construir conocimiento. Esto permitiría explicar por qué
proponemos la escritura de ficción en Sociales.
Según Iser (Iser, 1997:63), la ficcionalización comienza allí donde
el conocimiento termina. En tanto no es necesario inventar lo que
se puede conocer, son las fronteras del conocimiento, sus límites,
los que activan la ficcionalización. La ficción es entonces un modo
de indagar, de construir una hipótesis sobre lo real:
Así cuando se describe la ficcionalización como acto de
transgresión debemos tener en cuenta que la realidad
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Investigación y Práctica en Didáctica de las Lenguas