Congresos y Jornadas Didáctica de las Lenguas y las Literaturas - 1 | Page 550
ñamiento: los distintos modos de organización de grupos e instituciones comunitarias les devuelven distintas miradas acerca de su
rol docente. Este mirar los espacios, los tiempos, las personas implicadas y poder advertir los proyectos sociales y políticos que sostienen a esas instituciones y qué características como comunidades
culturales o de lectura tienen, les permite inferir qué esperan de
ellos y esto implica un fuerte desafío que en principio, a muchos de
ellos, los desestabiliza. (Caso Anita en Ariadna, Guillermo Cruz en
Dar lo CAB, Angel en Comedor de Rinconada)
Este “desconocimiento” desencadena un proceso de ruptura de
las propias representaciones como docentes, del papel que tienen que
cumplir en la sociedad, la propia imagen profesional de corte academicista que se forjan desde la cursada de materias disciplinares
especificas que no les muestra a estos espacios como lugares posibles de desempeños profesionales.
Esta ruptura conlleva la siguiente, una ruptura epistemológica que
implica cambios en la relación con el conocimiento mismo: comienzan a advertir y a sentir que lo que aprendieron de prima facie no es
susceptible de simple traslación mecánica y que la propuesta etnocentrista de cultura elitista que recibieron en su formación especifica, no tiene sentido en estos contextos.
Entonces, en la cátedra empezamos una reflexión que los lleva a
posicionarse de otro modo, a cambiar sus vínculos con el conocimiento, a politizar la relación. Este proceso que constituye la formación didáctica, tiene como trasfondo la concepción de una sociodidáctica inspirada en el paradigma del interaccionsimo discursivo
como puntualizamos ut supra
Y los conduce a un replanteo de orden pragmático en tanto se
instala en el seno de la discusión disciplinar lingüística-literaria- la
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Investigación y Práctica en Didáctica de las Lenguas