Congresos y Jornadas Didáctica de las Lenguas y las Literaturas - 1 | Page 1146

estas prácticas de reflexión también con sus producciones, como camino hacia la autorreflexión crítica vivida como un espacio para pensar, hacerse preguntas, plantear problemas, proponer soluciones posibles, generar cambios. Pensar la enseñanza como aprendizaje, como un enseñar el qué, el cómo hacer y el cómo enseñar podría ser un primer paso para mejorar la enseñanza en el nivel secundario. Creemos que es posible pensar la docencia como una instancia de aprendizaje permanente que no deje lugar a las concepciones rígidas de docentes como dueños de un saber estático e inmutable, porque estas son las prácticas que han llevado a nuestro sistema educativo a un lugar que no responde a las necesidades de reales de los alumnos ni de la sociedad, en palabras de Fenstermacher y Soltis, (1999), en Camilloni (2012:134): “La enseñanza no sólo tiene consecuencias sobre la vida de las personas sino también sobre el devenir de las sociedades y el destino de las naciones. La enseñanza contribuye a formar un tipo de hombre y un tipo de sociedad. Un ideal más o menos explícito de “persona educada” da dirección y forma a las prácticas de enseñanza”. Para concluir, podemos decir que la reflexión sobre los resultados a mediano plazo de nuestra praxis en el nivel universitario es una instancia que nos permite formularnos preguntas que incluyen no sólo a nuestra materia sino también a otras relacionadas, de manera que el trabajo en equipo, la articulación entre las materias de un área (en nuestro caso, la formación y práctica docente), la reflexión que trasciende el trabajo individual y permite involucrar a otros docentes y a los alumnos nos ha permitido hipotetizar sobre algunas causas de la permanencia de prácticas docentes y buscar al1130 Investigación y Práctica V