Congresos y Jornadas Didáctica de las Lenguas y las Literaturas - 1 | Página 1089
concepto gramatical. Esta representación les impedía profundizar
en el análisis textual y detenerse en rasgos lingüísticos relevantes,
ya sea léxicos, sintácticos, morfológicos o pragmáticos.
Cuando las practicantes se referían a lo que habían enseñado,
preferían el uso de la tercera persona. Según Flusser 154, quien se refiere a las diferencias entre el ensayo y el tratado, la despersonalización del discurso refleja compromiso con el rigor. Es lo que pasa
cuando los practicantes justifican lo que hacen aludiendo al discurso pedagógico.
En cambio, el discurso en primera persona destaca la responsabilidad del autor, su implicación con el tema, su postura frente a él
y establece una relación dialogal con el otro que lo leerá, ya que se
trata de reflexiones que se realizan en el ámbito de un curso. Por
eso es importante recuperar la primera persona, como modo de
adoptar una actitud de compromiso, actitud que implica ponerse
en el lugar profesional de quien toma decisiones para enseñar, y no
la de quien asume que lo que enseña responde a las prescripciones
programáticas o de la tradición.
Para concluir, queremos destacar que los diarios de práctica, las
clases organizadas como taller de discusión, y la elaboración de una
secuencia didáctica con eje en la escritura y en los recursos gramaticales que se requieren para la misma, han permitido que las practicantes vayan construyendo su identidad como futuras profesoras
desde un lugar más personal y comprometido, tomando conciencia
de las opciones que realizamos al enseñar, buscando el sentido para
sus clases, reconociendo su propia identidad en las mismas, sin154
Flusser, V. (1998), Ficçoes filosóficas, San Pablo, Editora da Universidade de São
Paulo.
Investigación y Práctica en Didáctica de las Lenguas
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