El Proyecto Huayo
caras llamadas huayos, que se hacían con el rostro de alguien capturado. Esto transformaba a un enemigo poderoso en un miembro de la vida ritual de la comunidad, celebrado con comida y bebida con « los demás huayos », con los que se bailaba y que se llevaban en literas como parte de una ceremonia más amplia que magnificaba la intercesión de Ñan Sapa con el apu de Pariacaca que traía agua( Barraza, 2009; Salomon, 2015).
La interpretación del culto a Ñan Sapa y sus huayos afines requiere más estudio. Pero, como gran parte de la parafernalia mortuoria que el pueblo de Huarochirí utilizó para interactuar con su paisaje sagrado, su reencuentro ha tenido que ser textual por razones que el manuscrito también explica. En cuanto al proxy hecho de Ñan Sapa, los autores revelan que esta máscara fue llevada por el « Doctor Francisco de Ávila ». Es decir, que las extirpaciones de Ávila, que a principios del siglo XVII quemaron en hogueras a más de mil antepasados momificados y venerados, eliminaron también esta última presencia de Ñan Sapa y, podemos suponer, aquellos huayos relacionados con su culto( Jiménez de la Espada, 1879; Duviols, 1977; Salomon, 1991).
3. El posible redescubrimiento de un huayo en un museo del extranjero
Lo que hemos encontrado en el museo nacional de los Estados Unidos, el Smithsonian, pone en tela de juicio nuestra certeza sobre la desaparición de los huayos, y nos brinda la oportunidad de profundizar nuestra comprensión de la etnohistoria ritual de Huarochirí utilizando fuentes museísticas y archivísticas del siglo XIX.
Es crucial para este enfoque el hecho de que las labores de los extirpadores se centraron en geografías muy particulares, posiblemente moldeadas por las revelaciones de los propios conversos de Ávila en San Damián y Tupicocha( Gose, 2009). Aparentemente no mencionadas en el Manuscrito de Huarochirí, por ejemplo, están las comunidades cuya reducción produjo el asentamiento de San Mateo de Huánchor, en el río Rímac. Una historia completa de San Mateo de Huánchor está más allá del alcance de este ensayo; los esfuerzos futuros se basarán tanto en fuentes de archivo como en la colaboración con don Adrián Madueño
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