Congreso Yauyos (Final) | Page 311

La participación popular de los pueblos de Yauyos en la independencia del Perú
de caballería en las cercanías del puente Izcuchaca, con la intención que si pretendiese pasarla Carratalá la inutilizará. La decisión de desistir el ataque al ejército realista se da en función a la obediencia que Álvarez de Arenales tiene sobre San Martín, del cual se lamentará férreamente, asumiendo que ordenó equivocadamente el retiro de las fuerzas de ataque y defensa, permitiéndoles el pase libre, uniendo el enemigo sus fuerzas al Batallón N ° 2 ° El Imperial de Carratalá el 17 de julio en Huancayo, dirigiéndose luego a Jauja.
5. El virrey José de La Serna avanza por los pueblos de Yauyos
El tercer grupo de la tropa realista donde se encontraba el virrey José de La Serna e Hinojosa abandona la ciudad de Lima, desde San Borja el 6 de julio de 1821 con la consigna de fortalecerse en la sierra. El 8 llegan a Lurín, al día siguiente a Chilca y el 10 a Bujama. En su marcha se generan hostigamientos e incomodidades de parte de las guerrillas de Necochea, y tramos más arriba de las guerrillas de Francisco Vidal, hasta llegar a Coayllo, dirigiéndose luego al pueblo de Omas. Ante tanta hostilidad y persecución, en cierto momento el virrey y su sequito pretenden cambiar su ruta por la zona de Huarochirí, recibiendo un revés combativo de las partidas de guerrillas de la zona. Para el día 13 se habían constituido a las cercanías del enemigo las partidas de guerrillas de Ciriaco Lovera, Juan Evangelista Vivas, José Guillermo Cayro y desde Huarochirí Ignacio Quispe Ninavilca, con la finalidad de no dejar espacio a la tranquilidad y el reposo de los realistas.
Con las energías cada vez más desgastadas, la hueste realista en permanente protección del virrey, consiguen arribar al pueblo de San Pedro de Pilas, desatándose un enfrentamiento con las guerrillas patriotas de la zona, teniendo preponderancia el dominio de los locales, lanzando grandes piedras( galgas) cuando la tropa avanzaba por los lugares estrechos, generando pérdidas de vidas humanas y materiales, instándolos a un escape a las alturas del pueblo de Tauripampa. Los realistas, además de sufrir varios muertos, decenas de heridos y enfermos, emplearon gran parte de su poderío armamentístico para defenderse, logrando dominar a las guerrillas. El 16 de julio de 1821, se posicionaron en el pueblo homónimo, sorprendidos por el ausentismo generalizado
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