Manuel A. Muñiz y su colección de cráneos
La temprana desaparición del Dr. Manuel A. Muñiz, fallecido soltero a los 36 años, explica en gran medida, por qué su memoria ha sido eclipsada por otras influencias y sucesos más visibles en la vida del sabio huarochirano. Lo cierto es que, sin la actividad científica previa de Muñiz, particularmente referente a Huarochirí; Tello probablemente no se habría dedicado a estudiar los cráneos huarochiranos con tanto ahínco y se habría alejado de su profesión inicial, la medicina, para entregarse totalmente a llenar un vacío que, sin duda, para él era evidente: la reivindicación de la rica herencia cultural de los indígenas peruanos a partir de las abundantes evidencias materiales de tiempos antiguos. El « problema » no eran los « indios », sino el continuo etnocidio iniciado desde la conquista.
2. Manuel Antonio Muñiz( 1861-1897)
El Dr. Muñiz( Figura 1) pertenecía a una familia de clase media de origen cuzqueño con un sesgo militar. Su hermano Pedro( 1862 – 1915), llegó a destacar como « brazo derecho » de Andrés Avelino Cáceres en la célebre Campaña de la Breña en el centro del país. Esta vinculación le hizo llegar a posiciones políticas de gran importancia, llegando a ser ministro de estado en sendos gobiernos y, tal vez habría llegado a ocupar la presidencia de la república si la muerte no se hubiese interpuesto. Actualmente, el Ejército Peruano honra su memoria en su epónima División de Honor.
El Dr. Manuel Antonio Muñiz es recordado como precursor de una psiquiatría moderna, tanto científica como humana, en el Perú. Habiendo estudiado desde los 16 años en la Facultad de Medicina de San Fernando, es natural pensar que su vida discurrió cómodamente entre la práctica hospitalaria y la privada, inserto en elevados círculos profesionales y sociales, a la usanza de la época. Pero no le tocó vivir una vida así. La Guerra del Pacífico cortó sus estudios en San Fernando y en 1879 marchó al frente, con otros de sus compañeros, como practicante voluntario de una naciente Cruz Roja Peruana, participando en las batallas de San Francisco, Tarapacá y el Alto de la Alianza. Fue testigo de la crueldad de la guerra y de las dolorosas muertes de ambos bandos, y de manera particular, de la muerte de algunos de sus compañeros. Ví-
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