Congreso Yauyos (Final) | Page 299

El rebelde de Huarochirí
raleza y sus semejantes, aceptados y cumplidos escrupulosamente. Todo esto se cambió se borró intempestivamente desde el arribo de los conquistadores, quienes suplantaron por la creencia cristiana, llena de prejuicios, ambiciones personalistas, robos, traiciones, violaciones y toda la inmundicia de su moral que, en más de doscientos años había contagiado por completo la moral de los naturales, habían formado en su mente el terror impuesto por los curas, mediante sus sermones, miedo al castigo divino, miedo a ser arrojados al infierno, miedo que se formó en la mente especialmente de los niños; mediante el terrorismo psicológico había carcomido desde sus bases toda la moral incaica; además, su veneración al Sol, había sido reemplazado por otro sol de diferente e irreal brillo que, nunca se había visto, pero que se tenía que creer. En esos doscientos años, los nativos habían visto y sufrido la existencia de unos holgazanes que vivían parasitariamente, mientras que ellos, trabajarían, para sustentarlos y contentar al rey nunca visto, al virrey, al corregidor, al papa, al clero y demás beneficiados de la lotería celestial creada por la fe divina.
Espionaje: Las informaciones durante toda la Colonia, cuidando celosamente el aparato del gobierno, caminaban bajo las sotanas y llegaban hasta los confesionarios. Allí los confesores, se deleitaba oyendo el balido del rebaño y abusaban, con chantajes, violaciones, amancebamientos y demás vicios morales. Así, las autoridades, estaban enteradas de todo.
Luchas frustradas: Venganzas urdidas por los sacerdotes, quienes gobernaban juntamente con los virreyes y jueces, bajo sus órganos de control, como la Inquisición o los extirpadores de idolatrías. Si revisamos la historia patria, encontraremos muchas similitudes de cómo se valieron los españoles para sofocar los muchos levantamientos ocurridos durante toda la Colonia, donde aparece nítidamente el clero, urdiendo las intrigas, armando las traiciones y engatusando al nativo, mediante diferentes amenazas que, sucedieron desde la llegada de los conquistadores a Cajamarca que, fueron viles ladrones, codiciosos de los metales preciosos, que aquí resumo con mucha brevedad:
• 1532: En Cajamarca, fue el cura Vicente Valverde quien dio la señal de ataque y exterminio de los nativos. Cuando el confiado Inca, pidió que saliera Pizarro, a devolver todo lo robado desde
299