Congreso Yauyos (Final) | Page 146

Rainer Hostnig
camélido seminaturalista y el antropomorfo grande con falda de flecos son probablemente de una fase de transición entre el Precerámico Tardío y el Periodo Inicial( o Formativo). Luego de un silencio de varios siglos en la actividad rupestre, esta fue retomada al parecer en algún momento en el primer milenio de nuestra era, teniendo su apogeo quizás durante el Horizonte Medio y el Período Intermedio Tardío, con una declinación notable durante el Horizonte Tardío( época incaica), llegando a un final abrupto con la llegada de los españoles.
Si bien atribuyó el personaje con la túnica ajedrezada en la parte inferior de la sección C del abrigo preliminarmente al Horizonte Tardío, es necesario señalar que la decoración de damero en camisas o uncus no es exclusiva para vestimentas del período incaico. Se encuentra también en prendas similares usadas por personajes representados en un cerámico Nazca( De Lavalle y Lang, 1991, p. 89, fig. 65) y en una urna funeraria Wari, descubierta en Conchopata, Ayacucho( Ochatoma y Cabrera, 2000, p. 459, fig. 10b).
11. Estado de conservación de las pinturas
Las pinturas rupestres de Qilqasqa están sujetas a diferentes factores de deterioro y destrucción. Varias caras de la roca, sobre todo en el nivel inferior, tienen una pátina negra, obliterando las pinturas. Este deterioro se debe probablemente a procesos geológicos y bioquímicos, ocasionados por la percolación de agua en el sector( figura 22a). Otro problema es el polvo que ha cubierto la roca con una capa de distinto grosor, sobre todo cerca del suelo, invisibilizando parcialmente las pinturas( figura 22b). En algunos paneles se observan excreciones de aves de color blanco. Franjas verticales anchas de color blanquecino pueden haber sido causadas por acreciones minerales( figuras 22c y 22d). El crecimiento de plantas entre las diaclasas acelera la fracturación del soporte rocoso.
Muchas pinturas lucen desvaídas o decoloradas a causa del desprendimiento de la capa superficial de la materia colorante, dejando solo una silueta tenue de las figuras. Este deterioro es más marcado en las pinturas prehispánicas tardías, que fueron ejecutadas con una mez-
146