Rainer Hostnig
línea de goteo)( figura 2). Por su gran apertura y la poca protección que ofrece contra las inclemencias del clima, el abrigo rocoso no ofreció buenas condiciones para ser usado como campamento o refugio temporal por cazadores-recolectores del Precerámico o por pastores de camélidos en épocas posteriores. Esto significa que cumplía más una función ritual y de congregación en determinados momentos del año, siendo la ejecución de pinturas sobre las rocas parte de los rituales celebrados en el lugar.
La roca del abrigo está fuertemente fracturada y compartimentada por diaclasas, con numerosas caras verticales y oblicuas de superficie plana. Sobre estos planos de las diaclasas que frecuentemente adquieren formas poliédricas, fueron ejecutadas las pinturas a lo largo de veinte metros. Como la pared de fondo está en declive hacia adentro hasta una altura de unos cinco metros, el acceso a las pinturas, incluso en la parte alta del abrigo, es relativamente fácil. En la parte céntrica del abrigo, algunas pinturas alcanzan hasta siete metros de altura desde el piso actual. Por la gran cantidad de planos o caras de la roca con pinturas usé para el título del artículo la palabra « multifacético », en referencia a las numerosas « facies », nombre latín para « cara »( figura 4).
En la figura 3 se muestra el contexto paisajístico del sitio. En la primera foto, en el lado izquierdo, vemos el afloramiento rocoso y el camino que conduce al abrigo rocoso de Qilqasqa. En la foto a la derecha( figura 3b) podemos apreciar la laguna Pumacocha, ubicada al pie del cerro Yanapunco, a 4.390 m. s. n. m. Tiene dos kilómetros de largo y es aprovechada en la actualidad para la producción de truchas. La figura 3c muestra el gran bofedal que se extiende debajo del abrigo rocoso y que durante el Precerámico debe haber atraído rebaños nutridos de camélidos silvestres, sobre todo de vicuñas. Los pastizales alrededor del abrigo rocoso siguen siendo usados en la actualidad para el pastoreo de llamas y alpacas( figura 3d) que tienen sus corrales al lado de una estancia cerca de la cabecera de la laguna Pumacocha.
En el año 2010, el sitio fue intervenido por el Plan Copesco mediante un proyecto de inversión y promoción turística, entre cuyas actividades figuró el « Mejoramiento de Pinturas Rupestres de Quillcasca ». Se trata de una obra de infraestructura turística que comprendió la construcción de una zona de descanso, un acceso peatonal empedrado,
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