Panorama sintético del arte rupestre de las provincias Huarochirí y Yauyos
et al., 2023) asumen una cronología bastante temprana( Período Inicial), mientras que Alvino( 2017, 2019), referente a los petroglifos de Antapucro, propone una antigüedad no anterior al Intermedio Tardío y los relaciona con el pueblo Ichsma. Un supuesto que concuerda con la estimación cronológica de Feltham( 2009) sobre los petroglifos de Chontay y Antapucro.
Para sitios rupestres de Yauyos( Yuncalara, Tupinachaca, Yuncaya y Curulara), Van Dalen y colegas proponen dataciones relativas desde el Precerámico hasta tiempos prehispánicos tardíos; supuestos cronológicos que requieren ser revisados tras una documentación detallada de las representaciones y un análisis comparativo con pinturas de estilos y contextos arqueológicos similares.
En cuanto a la documentación de los sitios se nota en las publicaciones una aplicación creciente de tecnologías y métodos novedosos como el procesamiento de fotografías mediante el software DStretch( Harman, 2008), lo que influye positivamente en la calidad de los registros y por ende en el análisis iconográfico. En Huarochirí también hay un avance significativo en la elaboración de calcos con escala de paneles y motivos individuales en un total de 14 sitios con pinturas rupestres o petroglifos. Estos calcos son sumamente útiles para la clasificación de los motivos y para fines comparativos. En Yauyos solo los dos sitios grandes( Cuchimachay y Qilqasqa) cuentan hasta ahora con reproducciones en forma de calcos, hechos en base a fotografías digitales.
8. Conservación de los sitios
Ningún sitio rupestre de las provincias Huarochirí y Yauyos cuenta con medidas de conservación y protección, a pesar del incremento de actos de vandalismo y otros factores de deterioro por causas humanas directas o indirectas. Los daños ocasionados a pinturas rupestres y petroglifos resultan en una pérdida del valor patrimonial de los sitios y esto es particularmente grave en los sitios que aún no han sido objeto de una documentación detallada y exhaustiva, que permite conocer el estado de las expresiones rupestres previo a los daños originados.
El sitio más afectado por el vandalismo, justamente el más emblemático, frecuentado por visitantes locales y foráneos, es Cuchimachay
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