Congreso Yauyos (Final) | Page 10

Dra. Luisa Díaz Arriola
abordan temas sobre la influencia de la figura de Julio Cesar Tello Rojas, originario de Huarochirí, en los estudios de las trepanaciones en el Perú, así como la salud y la dieta de poblaciones yauyos. De esa manera, Jhon Verano en su trabajo titulado“ Dr. Julio Cesar Tello y las fundaciones de estudios científicos sobre la trepanación en el Perú prehispánico” relata como Tello siendo estudiante universitario conoció la publicación de Muñiz y McGee( 1897) sobre cráneos trepanados, experiencia que le evocó su infancia y que marcaría su interés en el estudio de las trepanaciones. Entre 1905 y 1906 Tello llegó a formar una colección de más de 10,000, y 400 cráneos trepanados, pudiendo dar conferencias sobre este material.
De su parte, Guido Lombardi, con su investigación titulada“ El Dr. Manuel A. Muñiz y su colección de cráneos: origen de la vocación de J. C. Tello cerrando el círculo” ahonda en cómo la actividad científica y la colección de cráneos de Manuel Muñiz Sevilla referente a Huarochirí influenciaron en Tello. A partir de estas, él desarrolló su vocación por la medicina y el estudio de cráneos Huarochiranos, como una manera de reivindicar su herencia cultural.
De otro lado, la publicación de María Kolp-Godoy, Elizabeth Enríquez, Martha Palma, Ana Fernandez y Krzystof Makowski titulada“ Viviendo en la provincia de Yauyos durante el imperio inkaico: salud y dieta de sus habitantes” presenta los resultados alcanzados en el análisis bioarqueológico de 5 individuos, de un total de 68 individuos hallados, procedentes del sitio de Huamanmarca, distrito de Carania en Yauyos. La muestra fue asignada al periodo Horizonte Tardío por asociación estratigráfica relativa y contextual. Para la reconstrucción de la dieta se realizaron análisis de isotopos estables de carbono y nitrógeno en restos óseos, y para conocer el estado de salud se utilizaron siete indicadores dentales y óseos. Los resultados de isotopos de carbono muestran un consumo mayormente de vegetales, tales como quinua, papa, oca, papa-chuño y calabazas. El resultado de isotopos de carbono en apatita ósea nuestra una dieta variada y nutritiva compuesta de granos y tubérculos típicos de la sierra central. También consumieron proteínas de animales terrestres, tales como llama, alpacas y cuyes. No observaron diferencias en la nutrición en función de la edad de los individuos
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