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Control de comunicación Administrar los turnos de palabra. Rechazar un tema o un aspecto de un tema: pasando a otra cosa; en cuanto a. Interrumpir: Perdona un momento, antes de que se me olvide. Mantener el turno de palabra: Déjame terminar; sólo quiero añadir… Introducir un nuevo tema: Respecto a; por otra parte; por lo que se refiere a. CONTENIDOS LINGÜÍSTICOS Uso de indicativo o subjuntivo en proposiciones subordinadas sustantivas con matrices que expresan: percepción, opinión, certeza, duda, sentimientos o emociones ( gusto, disgusto, molestia) Marcadores discursivos: Estructuran la información. Expresan acuerdo o desacuerdo. CONTENIDOS TEXTUALES Géneros orales: Debate: discusión, negociación, acuerdos. Géneros escritos: Convocatoria. Actas. Artículos de prensa Secuencias: narrativa, descriptiva, expositiva La argumentación oral Diálogo formal. La exposición escrita Tipo de discurso: persuasivo, explicativo. ACTIVIDAD 1 Comprensión lectora Lee el texto que aparece a continuación y responde a las preguntas. Texto   Era la ilusión de toda su vida. Tener un pisito en Arturo Soria, la zona pija de la ciudad. Tres  habitaciones,  salón  comedor,  dos  baños,  cocina  completa  y  amplio  recibidor.  Un  pequeño  jardín y una piscina completaban el panorama. Todo perfecto.    Los  problemas vendrían más tarde. Una pintada en la tapia le dio la primera pista: Los del  cuarto  A  son  unos  capullos.  Pensó  que  se  trataba  de  una  broma  de  chiquillos,  pero  se  equivocó.  Efectivamente  los  del  cuarto  A  eran  unos  capullos.  Y  los  del  tercero,  y  los  del  segundo,  y  los  del  primero.  La  mayor  parte  de  los  vecinos  parecían  sacados  de  un  libro  de  terror doméstico. El que no tenía un niño que no paraba de llorar las veinticuatro horas del  día, subía y bajaba las escaleras constantemente acompañado de una jauría de perros, o se  pasaba  el  día  llamando  a  la  Policía  Municipal  para  protestar  porque  la  niña  del  quinto  no  dejaba de aporrear el piano. La casa, definitivamente, estaba en guerra.     Alistados  en  dos  bandos  enemigos,  los  vecinos  vivían  con  la  única  obsesión  de  hacerse  la  puñeta.  Unos  pensaban  que  el  edificio  era  su  finca  particular  y  actuaban  con  ese  convencimiento. Eran los que invitaban a todos sus familiares y amigos a nadar en la piscina,  los  que  los  sábados,  armados  con  una  terrible  barbacoa,  organizaban  una  tremenda  sardinada,  que  a  la  postre  acababa  en  rotunda  borrachera,  con  coral  incluida.  Ése  era