de la operación financiera.
“ Cuando estos procesos no están automatizados o integrados, el resultado es claro: retrasos, inconsistencias y presión operativa justo cuando más se necesita claridad”, indicó García Barragán.
Esto se vuelve aún más crítico en sectores donde la operación no puede detenerse. En hospitales, por ejemplo, donde al año se registran más de 2.2 millones de egresos hospitalarios en establecimientos particulares, la continuidad del servicio depende no solo de médicos o insumos, sino también de que proveedores, facturación y pagos funcionen sin fricción.
Lo mismo ocurre en empresas proveedoras y distribuidoras, donde la capacidad de facturar, validar y cobrar a tiempo determina directamente el flujo de efectivo.
Y es aquí donde el contexto de 2026 agrega una nueva capa de complejidad: la inteligencia artificial.
Las plataformas empresariales más avanzadas ya integran IA en procesos clave como conciliaciones, detección de anomalías financieras o generación de reportes automatizados. Oracle NetSuite, por ejemplo, documenta capacidades como captura automatizada de facturas, análisis de excepciones y generación de insights financieros en tiempo real.
“ La inteligencia artificial no corrige procesos mal diseñados. Si los datos no son claros ni se pueden correlacionar entre plataformas, la IA solo acelera los mismos problemas que ya existían”, acotó la CEO de Netsoft.
CLASEEMPRESARIAL · Mayo 2026 39