ministrativas, lo que reduce la necesidad de personal en oficinas y centros de atención. Por otro lado, en Latinoamérica las remesas son una de las principales fuentes de contribución al PIB.
Y el impacto no es solo económico, sino social. Millones de personas dependen de estos empleos y fuentes de ingresos para subsistir junto a sus familias.
3. El conocimiento como base del desarrollo económico
La educación tradicional, basada en la memorización, no responde a las exigencias del mundo actual. Es urgente promover modelos que prioricen la creatividad, la adaptabilidad y el aprendizaje continuo.
Las pequeñas y medianas empresas( pymes), que aportan poco más de la mitad de los empleos en toda la región, también deben evolucionar. La digitalización no puede seguir siendo exclusiva de las grandes corporaciones. Incorporar tecnología en sectores productivos y fomentar la capacitación en habilidades digitales permitirá generar empleo de calidad y reducir la brecha de exclusión laboral.
“ En conclusión, sin estrategias de formación adecuadas, la brecha entre quienes acceden al conocimiento y quienes quedan rezagados seguirá creciendo. Por ello, democratizar el acceso al conocimiento no es una opción, sino la clave para que el sur global transforme su futuro en lugar de quedar a la deriva”, concluyó Mariana Levet.
CLASEEMPRESARIAL · Abril 2025 31