Chubasco en Primavera Nº 6 | Page 8

Entrevista a Martín Kohan por Denise Paini, Joaquín Rodríguez y Leandro Turco Macedonio Fernández, en su antología supuestamente autobiográfica “A fotografiarse” opta por llamar a todas sus facetas -que entrelaza con historias- “Poses”. Se deriva de esta idea fantástica la concepción de que cada uno, en distintas situaciones, opta por una figura, una imagen o fachada que muestra a los demás y en parte (esto ya con un agregado personal) que se impone a uno mismo. Una perspectiva desde la que analiza lo que ve y oye. Sucede, que frente a Martín Kohan, uno no sabe cual adoptar. Si alguno de los lectores de esta entrevista presenció alguna de sus clases o conferencias, podrá entenderme mejor, para los que no, resumiendo para que no tengan que demorarse de más en una introducción, uno no puede quedarse solo con la pose con la que escucha a un intelectual de la literatura y más, porque se pierde el tono, la familiaridad que se intercala a cada paso de su explicación; por otro lado, si solo se espera tener una charla como la que se tiene con un conocido y no se le presta especial atención, uno puede perderse algunas aseveraciones y explicaciones fantásticas, y lamentarse luego. Un claro ejemplo de este binomio se puede observar con lo que nos dijo en uno de los mails que intercambiamos para concertar esta cita: “Puedo cualquier día a la tarde, salvo por el miércoles que tengo una mesa en la feria del libro, y el lunes que tengo que ir a ver Defensores de Belgrano contra Fénix”. Habiendo tomado plena conciencia de esto, nos sentamos en el bar “La Orquídea” con dos café con leche, y un jugo, y nos disponemos a comenzar la charla con una sensación de disrupción interna que incesantemente intentaremos resolver, no sin antes aclarar una última cuestión. No vamos a transcribir grismente los “(Risas)” porque hubo una buena cantidad de ellas y ensucia esta entrevista; los invitamos a reírse cuando quieran. J: ¿Cómo salió Fénix-Belgrano? M: Empató 1 a 1. No es un buen año para defensores. J: Ah, ¿Sos de defensores?