Sé brillar sin volar, sin alas.
No me llevo bien con los ángeles.
Más de subte, terrenal, cabizbajo.
Los incivilizados no conocemos
veredas, hay sólo calles, calles
y son de tierra, adentro.
Ojos, huevos, testosterona, seca, muertes de amor.
Allá el silencio habla,
acá las gotas brotan.
Desde las copas más altas,
señales, pude ver.
No es volar, le temo a las alturas,
aprendo a labrar mi tierra
que son calles, adentro.
Fernando Ayala