Chubasco en Primavera Nº 6 | Seite 36

EL FINGIDOR ATENTA CONURBALIA La palabra del Fingidor, en el aire báquico de vicio suculento, aroma de éter rancio. Buscando, igual, siempre buscando el sujeto inmolado en la recepción del mundo. NO NO NO ¡Cómo! NO NO NO La libertad ¡sí se me ve, se me el culo! sigue repitiendo Ese Hombre que busca lo des preciado entre la basura, mientras un cardenal consuela al mundo del símbolo corroído, líquida la ficción estanca el día, frenado en el viento podrido que vician las fábricas, polvo que junta en su mameluco azul flúor esencia que se erecta en la multiplicidad del tránsito rumea, murmura y se pierde en la cintura de Luciana que luce un nuevo top y a los ojos confunde la Gran Ilusión que inocula el Fingidor en la experiencia del aleteo que ve, verdadera mente ve, hasta que acaba y cae inquieto el ojo sin ver, ya más del otro lado. Luis San Martín