ich estudió y es genial, no veo por qué alguien decidiría prescindir de
eso. Maradona entrenaba mucho, más que los compañeros, practicando
tiros libres.
T: El terreno de la pasión.
M: A veces yo uso “Pasión” porque me ayuda a resolver mis dudas con
respecto al deseo, como si la pasión me permitiera pensar que hay una
autenticidad del deseo. Porque del deseo siempre desconfío, me parece
más difícil trampear la pasión, pero tampoco uno sabe mucho. Yo que
soy hincha de Boca, de eso se muchísimo, que la pasión también puede
ser fraguada. Lo que a mí me pasa con el fútbol. (Esta entrevista fue el
día del partido de Boca- Cerro Porteño en octavos de la copa libertadores) Por ejemplo ¿Es trascendental que Boca clasifique a cuartos de final?
No. ¿Si hoy no clasifica, yo me voy a poner mal? Muy mal, no va a ser
una actuación, me voy a poner muy mal. ¿Habría sido grave que River
pasara a cuartos? Grave en el sentido fuerte del término, con lo que está
pasando la sociedad argentina, despidos, No. ¿Me hizo feliz que quedaran eliminados? Muy feliz. Entonces, ¿Qué pasa con esa pasión? Por
supuesto que tiene mucho artificio. Es un artificio que funciona, pero es
un artificio. Entonces, incluso la verdad de esa pasión es producida. El
artificio produce verdades, la literatura es un gran ejemplo de eso, el cine
otro. En las películas de terror el miedo es verdadero, y no proviene de
ninguna otra cosa que de los artificios. Si vos sabés que en el cine no te
va a pasar nada, si vos sabés que los juguetes no cobran vida, ¡Lo sabés!,
y sin embargo, volvés a tu casa después de Poltergeist desconfiás de los
muñecos.
D: Claro, lo que pasa es que es el generar esa sensación entre música,
luces, sonido. Todos esos artificios.
M: Exacto, entonces ese miedo, que es verdadero porque no te podés
dormir, fue producido por procedimientos. El que hizo la película dice
“Ahora entra la música”, un poquito de eso, un poquito de cámara subjetiva, otro poco de contraluz, la sorpresa y te asustas. Y al mismo tiempo
¿Por qué le llamamos sorpresa si ya sabemos que la puerta se va a abrir?
Lo va a agarrar, lo va a agarrar, lo va a agarrar, lo agarró, ¿Por qué me
asusto? Ya sabía que viene la mano de atrás. El suspenso. Si vos resolvés
mal los tiempos de las esperas, no hay suspenso. De la misma forma que
si vos construís mal una intriga narrativa no hay suspenso. La podés
producir en dos renglones y echar a perder en diez páginas si no usas