En 1752, Benjamín Franklin (1706−1790) demostró la
naturaleza eléctrica de los rayos. Desarrolló la teoría de que
la electricidad es un fluido que existe en la materia y su flujo
se debe al exceso o defecto del mismo en ella. Invento el
pararrayos.
En 1776, Charles Agustín de Coulomb (1736−1806) inventó
la balanza de torsión con la cual, midió con exactitud la
fuerza entre las cargas eléctricas y corroboró que dicha
fuerza era proporcional al producto de las cargas
individuales e inversamente proporcional al cuadrado de la
distancia que las separa. Coulomb es la unidad de medida
de Carga eléctrica.
En 1800, Alejandro Volta (1745−1827) construye la primera
celda Electrostática y la batería capaz de producir corriente
eléctrica. Su inspiración le vino del estudio realizado por el
Físico Italiano Luigi Galvani (1737−1798) sobre las corrientes
nerviosas−eléctricas en las ancas de ranas. Galvani propuso
la teoría de la Electricidad Animal, lo cual contrarió a Volta,
quien creía que las contracciones musculares eran el
resultado del contacto de los dos metales con el músculo.
Sus investigaciones posteriores le permitieron elaborar una
celda química capaz de producir corriente continua, fue así
como desarrollo la Pila.
Desde 1801 a 1815, Sir Humphry Davy (1778−1829)
desarrolla la electroquímica (nombre asignado por él