Cerrar los ojos ante el tren que se aproxima no evita el impacto.
Aunque cierres los ojos antes de dormir, el monstruo seguirá allí.
Madurar es podrirse un poco, como las frutas.
Se pueden cerrar las cortinas
y apagar las luces,
pero en algún momento
tendrás que salir al sol.
Nadie pudo tirar la primera piedra,
aunque no lo quieran ver.
Aunque en el día obedezcas a mamá,
en las noches duermes en la boca del lobo,
mientras ella no te mira.
Si el mundo se deshace con una palabra,
la culpa no la tiene la palabra.
Qué miedo ver lo ruin, lo profano y lo perverso, ¿Qué tal que nos quede gustando?
Jeanne Maló
Jeanne Maló