LA PROHIBICIÓN DEL BAILE EN IRÁN
Todo empezo en 1979 cuando la dinastía Pahleve fue derrocada por distintas razones en las cuales la búsqueda incesable de Inglaterra por petróleo tuvieron una gran influencia, sin embargo para no entrar en una historia que nos tomaría semanas contar, resumiremos que después de 1979 y de que el poder paso de mano en mano en Irán finalmente el mando lo tomo Ayatollah Ruhollah Khomeini. Un Iman y conocedor del Corán quien creo el estado islámico de Irán.
Para entender el estado islámico de Irán hay que entender la diferencia entre ilegal y prohibido. En Irán hay un presidente electo por votación y un parlamento y en teoría es una democracia, sin embargo la última palabra en TODOS los ámbitos de la vida la tiene el líder espiritual. Es el quien decide que está permitido y que está prohibido más allá de lo que diga la lay, sin embargo en la práctica esto puede ser demasiado ambiguo.
Es entonces cuando viene a ser impórtate el baile en esta historia, en el Corán no dice explícitamente que el baile o que bailar este mal o sea un pecado, sin embargo la Gershad o policía de la moral en Irán asegura que el pecado esa en sentir placer con el baile, esta discusión es bastante antigua pero en cuentas simples podríamos afirmar que bailar en Irán es prohibido (no ilegal) y puede ser sancionado desde 1979.
Un caso famoso de esta problemática es el de Afshin Ghaffarian un joven Iraní quien empieza un grupo de baile en su País natal, cuando la Gaershad se entera de esto lo tortura y él se ve obligado a huir de su país. La historia de Afshin Ghaffarian se encuentra en la película “Bailando por la libertad” del director Richard Raymond.
El baile ha sido por siglos una forma de expresión del ser humano, no solo esto sino que antes de 1979 Irán era la patria de grandes compañías de baile como la Iranian National Ballete Company la cual hoy en día se encuentra en Estocolmo. Pero el baile no ha muerto en Irán. Desde hace unos años los jóvenes iranís se han revelado contra el estado y han salido a bailar en el metro. El último caso conocido fue cuando cinco jóvenes Iranís fueron sentenciados a 6 meses de cárcel y 91 latigazos por subir un video a internet la canción Happy de Pharell Williams.
En conclusión la prohibición de un acto tan propio del ser humano y tan subjetivo pues cuando podemos decir que un contoneo pasa a ser baile sea prohibido nos recuerda el increíble poder que contenemos dentro de nuestros cuerpos, tanto así que un régimen que confía todo su poder y prosperidad a una fuerza superior se siente amenazada frente al compás de dos cuerpos en sincronía, sin embargo los últimos años han demostrado que “donde hay poder hay resistencia”. ― Foucault M, The History of Sexuality 1.
Sara Jaramillo
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