de problemas, pensamiento crítico y creativi-
dad. Generar armonías entre la comunidad, la
industria creativa y el mejoramiento de nego-
cios. Construir infraestructuras que permitan
la integración e innovación abierta. Promover
los programas de emprendimiento que generen
empleos de calidad.
Algunas experiencias
El Fondo ProCulturas nace como un fondo
concursable con el aporte del 50% de Banco
FIE y 50% de la Fundación Viva. Su principal
propósito es lograr que la producción artística
y cultural de nuestro país se desarrollé de for-
ma profesional y sostenible, contribuyendo a la
dinamización de un sector económico con gran
potencial en Bolivia: las industrias culturales.
El fondo se enmarca en los conceptos de la
Economía Naranja que está definida como “el
conjunto de actividades que de manera enca-
denada permiten que las ideas se transformen
en bienes y servicios culturales, cuyo valor está
determinado por su contenido de propiedad in-
telectual”. El universo naranja está compuesto
por la economía cultural, las industrias creati-
vas y las áreas de soporte para la creatividad.”
ESTEBAN QUISPE,
EL GENIO QUE
FABRICA ROBOTS
CON DESECHOS bajo de empresas de fuera, por ejemplo
una colombiana, pero su inspiración
está centrada en las necesidades de
la comunidad andina agrícola donde
vive.
El joven aimara Esteban Quispe,
conocido como “el genio boliviano de
la robótica”, ha comenzado a ganar
un reconocimiento internacional pero
prefiere seguir creando en su humilde
taller y ha rechazado la beca en una
universidad privada. Quispe, de 18 años, terminó sus
estudios colegiales en Patacamaya y
pese a que fue becado por la Universi-
dad Católica Boliviana “San Pablo” de
La Paz para estudiar Ingeniería Meca-
trónica, decidió abandonar esa casa
superior de estudios alegando razones
personales.
Desde que hace un tiempo sorpren-
dió en su país al construir con piezas
recicladas en un basurero al Wall-E
boliviano, una réplica del robot de la
película Wall-E, Quispe no ha dejado
de crear y ahora trabaja en una docena
de máquinas, según cuenta Quispe.
Su potencial creativo en medio de
las necesidades materiales que afronta
CONTACTO ECONÓMICO | JULIO 2019
en su casa en el pueblo de Patacamaya,
a 104 kilómetros al sureste de La Paz,
le ha valido hace poco ser invitado a
Washington por el Banco Interameri-
cano de Desarrollo (BID) para parti-
cipar del evento “Demand Solutions”
(Ideas para mejorar vidas).
Durante ese viaje, la empresa Goo-
gle también lo invitó a visitar sus ins-
talaciones y ha recibido ofertas de tra-
El joven inventor prefiere no hablar
sobre su decisión de abandonar la uni-
versidad a la que asistió por un tiempo,
pero enfatiza que su lugar favorito es
su “laboratorio”, un pequeño cuarto de
adobe y cemento, rodeado de barriles
de metal y cajas de cartón con sus he-
rramientas y asientos hechos de tronco
de árbol.
FUENTE: AGENCIA EFE
EDICIÓN 233
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