En Yahanan 3:16 dice : " Porque de tal manera amó Elohim al mundo , que ha dado a Su Hijo unigénito , para que todo aquel que en Él cree , no perezca , pero tenga vida eterna ". Cuando alguien escucha esta palabra y se arrodilla diciendo : " Adón , te doy gracias y te alabo porque me amas y me has salvado ", esa persona verdaderamente ha tocado la Palabra de Elohim , porque ésta le ha trasmitido vida . Puede ser que alguien que esté a su lado escuche lo mismo , pero para él no sea más que palabras y no entre en contacto con la palabra viva de Elohim . En su interior no se produce ninguna reacción de vida hacia la palabra viviente . Esto significa que todo aquel que oye la palabra y no recibe vida , realmente no la ha escuchado , porque la palabra de Elohim siempre imparte vida .
La palabra de Elohim no sólo es viva , sino también eficaz . Es viva en su naturaleza , y eficaz en realizar en el hombre la voluntad de Elohim . La palabra de Elohim nunca vuelve a Él vacía ; siempre lleva fruto y produce resultados . La palabra de Elohim no viene a nosotros vacía , sino que es eficaz y produce vida en el hombre .
La palabra de Elohim es viva y eficaz . ¿ Qué hace esta palabra en el hombre ? Penetra y divide . La palabra de Elohim es más cortante que cualquier espada de dos filos y penetra , dividiendo el alma y el ruaj , las coyunturas y los tuétanos . Aquí tenemos un contraste . Por un lado , tenemos la espada de dos filos en oposición a las coyunturas y los tuétanos ; por otro , la Palabra de Elohim está en oposición al alma y el ruaj . Las coyunturas y los tuétanos son partes profundas del hombre . Para dividir las coyunturas se separan dos huesos que se tocan , pero para dividir los tuétanos , el hueso se tiene que cortar muy adentro . Una espada de dos filos puede dividir un hueso por dentro y por fuera . Pero hay dos elementos que son más difíciles de dividir que las coyunturas y los tuétanos : el alma y el ruaj . Una espada aguda de dos filos puede dividir las coyunturas y los tuétanos , pero no el alma y el ruaj . Tal división no puede mostrarnos qué es el alma y qué es el ruaj , ni qué proviene de una o de otro . Pero las Escrituras dicen que hay algo más cortante que toda espada de dos filos , que sí divide el alma y el ruaj , a saber : la Palabra de Elohim . La Palabra de Elohim es viva y eficaz , y puede penetrar y dividir , pero mucho más que las coyunturas y el tuétano , penetra y divide el alma y el ruaj . Esta palabra es capaz de separar nuestra alma de nuestro ruaj .
Muchas veces admitimos que cierta acción surgió de nuestro hombre exterior , del alma o de la carne ; estamos conscientes de que fue un hecho natural o carnal , o reconocemos que el autor de la acción fue nuestro yo . Pero decir esto con tanta tranquilidad revela que no vemos la seriedad de este asunto , porque lo decimos en tono de broma , pese a que es un asunto muy delicado . El día que Elohim por Su misericordia nos ilumine y nos muestre la seriedad de esto , nos sorprenderemos y nos estremeceremos con esa revelación , porque parecerá decirnos : " Mira lo horrible que son la carne y el yo . Este es el yo del que has hablado por años . Es algo abominable e insoportable a Mis ojos , y tú has bromeado por años al respecto con demasiada ligereza ". Cuando no tenemos la revelación de lo que es la carne , bromeamos acerca de ella , pero cuando recibimos la luz , caemos humillados ante Elohim y reconocemos la realidad de la carne acerca de la cual bromeábamos . Entonces se efectúa la división o separación del alma y el ruaj . Esta no es producida por un entendimiento mental , sino por la iluminación que nos trae la Palabra de Elohim , que nos revela que la fuente de nuestros pensamientos y acciones es la carne , y que el origen de nuestros motivos impuros y egoístas es el yo .
Hemos visto claramente que el hombre exterior constituye un serio problema y , por lo tanto , debe ser quebrantado . No sería apropiado examinar este asunto ligeramente , como si se tratara de una conversación sin importancia . Pero si Elohim nos concede Su misericordia y Su luz para que veamos la realidad de esto , diremos : " Adón , ahora puedo ver lo que es el yo , y me doy cuenta de lo negativo que es mi hombre exterior ". Cuando la luz de Elohim nos ilumine y recibamos la revelación , caeremos postrados ante el Adón y no levantaremos el rostro , porque nos daremos cuenta de la clase de persona que somos . Decimos amar al Adón sobre todas las cosas , pero al ser iluminados por Su intensa luz , descubrimos que eso no es cierto y que sólo nos amamos a nosotros mismos . Cuando la luz de Elohim llega a nosotros , separa las partes de nuestro ser . Ni nuestra mente ni las doctrinas pueden lograr esto ; únicamente Su luz . En muchas ocasiones hacemos alarde de nuestro celo por el Adón , pero cuando la luz de Elohim brilla sobre nosotros , nos damos cuenta de que este celo no es más que una actividad de la carne . Creemos tener un gran amor por los pecadores , porque predicamos la Besorah con entusiasmo , pero la luz de Elohim muestra que nuestra predicación es sólo producto de nuestra propia inquietud , locuacidad y de nuestro propio miedo . Cuanto más intensa es la luz de Elohim , más expone los pensamientos y las intenciones del corazón . Nosotros asegurábamos que nuestros pensamientos e intenciones estaban centrados en el Adón , pero esta luz muestra que en realidad provenían de nosotros mismos . La luz nos pone en evidencia a tal grado que no podemos hacer otra cosa que caer postrados a los pies del Adón . Con cuánta frecuencia la luz muestra que lo que decíamos que era del Adón , surgía de nuestro esfuerzo natural , y sólo una pequeña parte era producto de Su obra . Suponíamos con orgullo que muchos de los mensajes que predicamos los recibimos directamente de Elohim , pero Su luz de nuevo nos muestra que sólo unas cuantas palabras venían de Él , o tal vez ninguna . Aunque llegamos a creer que nuestras obras son acciones realizadas en obediencia a Elohim , cuando la luz del cielo desciende sobre nosotros , vemos que todo lo que hemos realizado son meras actividades de nuestra carne . Este descubrimiento de la verdadera naturaleza de nuestras acciones y motivos , nos confronta con la realidad y nos ilumina para que podamos distinguir lo que es de nuestro yo y