seguramente me seguiré equivocando . Adón , necesito Tu gracia ". Con frecuencia el Adón permite que nuestros juicios nos acarreen graves consecuencias . Casi siempre que emitimos un juicio sobre algún asunto , resulta equivocado . Aun así , damos nuestra opinión una vez más . En otros casos , el error es tan terrible que no podemos recuperar lo perdido . Finalmente quedamos tan golpeados por nuestros fracasos que cuando se nos pide juzgar otro caso , decimos : " Temo a mis propios juicios como al fuego , porque mis juicios , mis opiniones y mi conducta están llenos de errores . Adón , tengo la tendencia de cometer errores , porque soy un simple ser humano lleno de equivocaciones . A menos que Tú tengas misericordia de mí , me lleves de la mano y me guardes , me seguiré equivocando ". Cuando oramos así , nuestro hombre exterior empieza a desmoronarse y no nos atrevemos a confiar en nosotros mismos . Por lo general , nuestros juicios son imprudentes , precipitados y necios . Pero después de que Elohim nos quebranta vez tras vez , y después de que pasamos por toda clase de fracasos , diremos humildemente : " Elohim , no me atrevo siquiera a pensar ni a tomar decisiones por mi cuenta ". Esto es lo que produce en nosotros la disciplina del Ruaj haKodesh después de trabajar en nosotros valiéndose de las circunstancias y las personas .
La disciplina del Ruaj haKodesh es una lección que nunca va a disminuir en nosotros . Tal vez pueda escasear el ministerio de la Palabra u otros medios de gracia , pero el medio principal por el cual recibimos gracia nunca faltará . La provisión de la palabra puede variar de acuerdo con las limitaciones o con circunstancias diversas , pero no la disciplina del Ruaj haKodesh , porque las circunstancias en lugar de limitarla , la realzan más . También es posible que en ocasiones digamos que no tenemos oportunidad de escuchar mensajes , pero nunca podremos decir que no tenemos oportunidad de obedecer la disciplina del Ruaj haKodesh . Nos puede faltar enseñanza de la palabra , pero no enseñanza del Ruaj haKodesh , porque éste prepara cada día oportunidades para que recibamos Sus lecciones .
Debemos entender claramente que , si rendimos nuestra vida a Elohim , Él nos dará gracia por un medio más efectivo que la ministración de la palabra , a saber : la disciplina del Ruaj haKodesh . No debemos pensar que la suministración de la Palabra es el único medio para recibir gracia , porque no olvidemos que el canal principal para que fluya la gracia es la disciplina del Ruaj haKodesh . Esta es el medio de gracia por excelencia y no sólo está disponible para los más cultos , perspicaces o sobresalientes , porque no hace acepción de personas ni favorece a nadie en particular . Todo hijo de Elohim que se ha entregado incondicionalmente al Adón , es objeto de la disciplina del Ruaj haKodesh . Por medio de tal disciplina , aprendemos muchas lecciones prácticas . No debemos pensar que es suficiente tener el ministerio de la palabra , la gracia de la oración , la comunión con otros creyentes y los demás medios de gracia , porque ninguno de ellos puede reemplazar la disciplina del Ruaj haKodesh . Esto se debe a que necesitamos no sólo que algo sea edificado , sino también que algo sea derribado , a saber : todo lo que hay en nosotros que no pertenece a la esfera de la vida .
La Aplicación Práctica Del Madero
El madero no es una simple doctrina , porque tiene que ser aplicada en la práctica ; debe ser una realidad para nosotros . De hecho , es el madero lo que destruye todo lo que pertenece a nuestro yo . Después de recibir golpe tras golpe , cuantas veces sea necesario , somos libres de la arrogancia y nos volvemos sencillos . Esto no se logra sólo recordando que debemos ser humildes y rechazando nuestra arrogancia , porque tal negación no durará más de cinco minutos . La manera de deshacer definitivamente el orgullo es la disciplina de Elohim . Por más orgullo que tengamos al principio , después de recibir los golpes de Elohim una y otra vez , la arrogancia empieza a disminuir y se torna en humildad . Nuestro hombre exterior no puede ser derrotado por ninguna doctrina , enseñanza o buen propósito ; sino solamente por la corrección de Elohim y la disciplina del Ruaj haKodesh . Después de recibir una buena dosis de disciplina , el hombre espontáneamente deja su orgullo porque su hombre exterior ha sido quebrantado finalmente . Eliminar el orgullo y derrotarlo no depende de nuestra memoria ni de nuestra decisión , ni de que escuchemos un mensaje sobre la negación ni de que nos esforcemos por seguir una enseñanza . Únicamente por el madero el hombre exterior llegará a aborrecer su condición . Nuestra vida depende de la gracia de Elohim , no de traer a la memoria constantemente que debemos actuar de cierta manera . La obra que Elohim realiza en nosotros es confiable y permanente . Cuando Él la termine , no sólo recibiremos gracia y fortaleza en nuestro hombre interior ; sino que el hombre exterior , el cual era un obstáculo que entorpecía Su Palabra , Su propósito y Su presencia , será totalmente quebrantado . Antes de este quebrantamiento , el hombre exterior no estaba en armonía con el hombre interior , pero al ser quebrantado , se postrará con temor y temblor ; se rendirá ante el Adón y no volverá a presentar rivalidad con el hombre interior .
Todos los creyentes necesitamos que el Adón nos quebrante . Si damos una mirada retrospectiva a nuestra vida , nos daremos cuenta de que todo lo que el Adón ha realizado en nosotros es muy significativo . Veremos que Él ha ido eliminando minuciosamente cada una de nuestras debilidades , quebrantando sin cesar la corteza que nos rodea y derribando nuestra suficiencia , nuestra necedad y nuestro egoísmo .