El Adón Yahshua nunca representó una limitación para Elohim en nada . De la misma manera , la congregación tampoco debe limitar al Adón en ningún aspecto . Elohim ha estado obrando en la congregación por dos mil años con la intención de que , así como Mashiaj lo manifestó y no lo restringió , de la misma manera suceda con la congregación . Elohim ha estado enseñando , quebrantando , despojando y transformando a Sus hijos continuamente . Esta es Su manera de obrar en la congregación y continuará llevando adelante esta obra , hasta lograr que la congregación no lo limite , sino que lo manifieste y lo exprese . Sólo nos resta inclinar nuestro rostro y decir : " Adón , estamos avergonzados por haber retrasado tanto Tu obra , por haber estorbado tanto Tu vida , Tu Palabra y Tu poder ". Cada uno de nosotros debería decir al Adón : " Adón , te entrego todo lo que soy y todo lo que tengo . Te pido que te abras paso en mi vida ". Si anhelamos ver la restauración absoluta de la Palabra , debemos tener una consagración absoluta . Sería inútil sólo lamentarnos porque nuestro evangelio no sea tan poderoso como lo fue el de la congregación neotestamentaria . Debemos reconocer cuán pobre es nuestra consagración , porque no es incondicional como la de los santos de la congregación primitiva . Para que el mensaje de reconciliación sea recobrado , es necesario restaurar la consagración ; ambos deben ser absolutos y genuinos . Pueda el Adón abrirse un canal por el cual fluir a través de nosotros .
La Consagración Y La Disciplina
Es indispensable una absoluta consagración al Adón para que el hombre exterior sea quebrantado . La consagración por sí sola no resuelve todos los problemas ; solamente expresa nuestra disposición a rendir nuestra vida incondicionalmente a Elohim . La consagración constituye sólo el comienzo de nuestra jornada y es el primer paso que damos en un momento de decisión , cuando tomamos la firme determinación de entregarnos sin reservas al Adón . No significa que con ella Elohim concluya Su operación en nosotros ; más bien , la inicia . Tampoco es una garantía de que Elohim nos usará grandemente , porque después de ella , todavía tenemos por delante una larga jornada de disciplina de parte del Ruaj haKodesh . Es crucial que esta disciplina se añada a nuestra consagración , porque en gran parte depende de eso que seamos vasos útiles al Adón . Por lo tanto , debemos cooperar consagrándonos , porque si no lo hacemos , le sería difícil al Ruaj haKodesh aplicar Su disciplina . Hay una gran diferencia entre la consagración y la disciplina del Ruaj haKodesh . Cuando consagramos nuestro ser al Adón , lo hacemos de acuerdo con la escasa luz que recibimos , pero cuando el Ruaj haKodesh nos disciplina , lo hace según Su propia luz , la cual nos imparte abundantemente . Al consagrarnos , lo hacemos basándonos en nuestra escasa visión espiritual , y ésa es la razón por la cual no alcanzamos a comprender cabalmente lo que nuestra consagración implica . La luz que recibimos es tan limitada que cuando creemos estar en la cumbre de la consagración y bajo la luz más gloriosa , a los ojos de Elohim todavía estamos en tinieblas . Es por eso que lo que consagramos a Elohim según nuestra luz , jamás satisface Sus requisitos ni complace Su corazón . Pero la disciplina del Ruaj haKodesh es totalmente diferente ; nos calibra bajo la luz divina , según lo que Elohim ve , no según lo que nosotros percibimos . Él sabe exactamente lo que necesitamos y por medio de Su Ruaj prepara las circunstancias precisas para producir el quebrantamiento de nuestro hombre exterior . Por lo tanto , podemos decir que la obra disciplinaria del Ruaj haKodesh trasciende enormemente nuestra consagración .
La obra del Ruaj haKodesh se basa en la luz de Elohim y se determina por Su perspectiva . Por eso decimos que es mucho más profunda y completa que nuestra consagración . Muchas veces nos sorprendemos ante las situaciones que se nos presentan y reaccionamos equivocadamente . Por lo general , lo que creemos más conveniente no es lo mejor a los ojos de Elohim . Desde nuestra perspectiva sólo alcanzamos a ver una pequeña parte del panorama completo . Sin embargo , el Ruaj haKodesh prepara las situaciones que nos rodean , en conformidad con la luz de Elohim . La disciplina del Ruaj haKodesh va mucho más allá de lo que nuestro intelecto puede comprender . En ocasiones hay golpes que nos toman por sorpresa , y no nos sentimos preparados para recibirlos ; nos parece que son muy severos y repentinos para nuestra condición . Gran parte del quebrantamiento del Ruaj haKodesh nos llega sin previo aviso y , por lo tanto , en ocasiones , podemos ser sacudidos por un golpe inesperado . Tal vez creamos estar bajo la iluminación de la luz divina , pero para Elohim aquello es sólo una luz tenue y vacilante , y en ocasiones , ni siquiera eso . Aunque creemos conocer a fondo nuestra condición , no es así ; es por eso que el Ruaj haKodesh nos disciplina en conformidad con la luz divina . Desde el momento en que fuimos salvos , Elohim ha venido planeando y ordenando todas nuestras situaciones con el fin de traernos el mayor beneficio , porque sólo Él sabe lo que verdaderamente somos y lo que necesitamos .
La obra del Ruaj en nosotros tiene un aspecto positivo y uno negativo . El primero edifica , y el segundo derriba . El Ruaj haKodesh habita en nosotros desde que fuimos regenerados ; pese a eso nuestro hombre exterior lo restringe . Esto es semejante a un hombre que calza zapatos nuevos ; los siente tan duros y apretados que le es difícil caminar con ellos . El hombre exterior le ocasiona tantas dificultades al hombre interior que éste no puede controlarlo . Es por eso que Elohim ha venido quebrantando nuestro hombre exterior desde el mismo día en que fuimos salvos , y lo hace de acuerdo con Su sabiduría , no según lo que nosotros pensamos que necesitamos o que nos conviene . El siempre descubre nuestra tenacidad y todo lo que no esté sometido al hombre interior , y precisamente ahí descarga Su disciplina con toda sabiduría .