veces no podremos siquiera detectarlo , y mucho menos brindarles ayuda al respecto . Puede suceder que un médico físico cure a otros a pesar de que él mismo esté enfermo . No obstante , en el terreno espiritual esto no sucede . En el terreno espiritual la orden es : " Médico , cúrate a ti mismo ". El obrero tiene que ser el paciente primero ; debe sanar de la enfermedad para después poder ayudar a los que padezcan de eso mismo . Nunca logrará que otros vean lo que él mismo no ha visto , ni podrá producir en otros experiencias que él mismo no ha tenido , ni que aprendan lecciones que él no ha aprendido . Un alcohólico jamás podrá ayudar a otros a dejar de beber , a menos que haya conseguido dejarlo él mismo en primer lugar .
Debemos ver que , ante el Adón , nosotros somos los instrumentos que Elohim utiliza para discernir a los hombres . Por lo tanto , nuestra persona , nuestra percepción y nuestros juicios , deben ser confiables . Para que esto se dé , debemos pedirle al Adón que no nos deje como estamos . Debemos permitir que Elohim produzca en nosotros algo que ni siquiera nos hemos imaginado , que obre en nosotros a tal grado que le podamos ser útiles . Si un termómetro no es exacto al indicar la temperatura , con seguridad el médico no lo usará . Cuando tratamos de discernir los problemas espirituales de los creyentes , nos enfrentamos con un asunto mucho más serio que diagnosticar enfermedades físicas . Para llegar a ser útiles tenemos que ser quebrantados por Elohim , debido a que nuestros pensamientos , nuestros sentimientos y nuestras opiniones son muy inestables e imprecisos .
¿ Nos damos cuenta de la seriedad que conlleva nuestra responsabilidad ? El Ruaj de Elohim opera directamente en cada uno en su nuevo ruaj , pero sólo opera en nosotros a través de COLOCARNOS CIRCUNSTANCIAS , las cuales son Su acción indirecta . Siempre lo hace por medio de otros hombres . A veces inclusive usa incrédulos , pero nosotros vamos a referirnos a la operación que realiza a través de los hermanos . Aunque la disciplina del Ruaj haKodesh proporciona al creyente lo que éste necesita , siempre obra por medio del ministerio , esto es , el ministerio de la palabra que opera en el Cuerpo de Mashíaj . Sin el ministerio de la palabra , los problemas espirituales de los hermanos no podrían resolverse . Esta es la seria responsabilidad que pesa sobre nosotros . La provisión de la congregación depende de que seamos personas útiles a Elohim .
Supongamos que cierta enfermedad tiene una serie de síntomas determinados . El doctor puede observar algunos de ellos y entonces TIENE LA SOSPECHA de que el paciente tiene una enfermedad , pero aun requerirá realizar análisis para confirmar sus sospechas . Tenemos que ser muy exactos para estar seguros de determinar la presencia de todos los síntomas antes de afirmar que el paciente padece la enfermedad asociada con ellos . Ya que Elohim nos usa para diagnosticar la enfermedad de un creyente , necesitamos la debida capacitación por parte del Adón . Aun así , es muy arriesgado diagnosticar con base en nuestra percepción , nuestras ideas , nuestra opinión o nuestro entendimiento , ya que si no estamos acostumbrados a andar en el ruaj , diagnosticaremos desde la carne . No sólo puede resultar un diagnóstico equivocado , sino que no tendremos la necesaria conexión con el hermano ni con el asunto y su resolución . Pero si somos exactos y confiables , el Ruaj de Elohim fluirá de nosotros .
El comienzo de toda obra espiritual se basa en un proceso de ajuste y calibración ante el Adón . Todo termómetro debe ser fabricado de acuerdo con ciertas normas . Debe ser probado cuidadosamente , y satisfacer el nivel de calidad para que pueda ser confiable y exacto al tomar la temperatura . Ya que nosotros funcionamos como termómetros de Elohim , debemos ser confiables y valiosos y , para eso , tenemos que ser calibrados por el proceso más estricto de quebrantamiento . Ya que nosotros somos los médicos y los instrumentos de Elohim , debemos aprender estas lecciones cabalmente . Cuando el Adón nos ha quebrantado y hemos aprendido las lecciones básicas , nuestro ruaj es liberado y podemos usarlo al relacionarnos con los hermanos para así conocer la condición de ellos .
Ahora abarcaremos algunos pasos prácticos que debemos seguir para poner en práctica la fina tarea de conocer al hombre .
Para tocar el ruaj de otros , primero debemos escucharlos . Muy pocos son los santos que pueden tocar el ruaj de otros sin antes escucharlos . Por lo general , tenemos que esperar hasta que otros se expresen . La palabra de Elohim dice que de la abundancia del corazón habla la boca . Lo que el hombre dice pone de manifiesto lo que hay en su corazón , aunque él trate de ocultarlo . Si es falso , la falsedad que brota con su ruaj falso lo pondrá en evidencia , y si es celoso , su ruaj lo manifestará . Lo que haya en su corazón será revelado por sus palabras . Al escucharlo podremos tocar su ruaj . Siempre que un hombre hable , no sólo debemos poner atención a lo que dice sino a la condición de su ruaj . No conocemos a los hombres meramente por sus palabras , sino por su ruaj .
En cierta ocasión que el Adón Yahshua iba camino a Yahrushalayim , dos de sus discípulos al ver que los samaritanos los rechazaban , dijeron : " Adón , ¿ quieres que mandemos que descienda fuego del cielo y los consuma ? Pero Él , volviéndose , los reprendió , diciendo : Ustedes no saben de qué ruaj son " ( Luka 9:54-55 ). Aquí el Adón mostró que el ruaj de uno puede ser discernido por lo que uno expresa . Tan pronto como las palabras son emitidas , el ruaj queda manifiesto . De la abundancia del corazón habla la boca . Cualquiera que sea la condición del corazón , las palabras la reflejarán .