CBC 07 - El Testimonio del Creyente | Página 5

¿Va a obligarse a estar callado simplemente porque desea el respeto y la posición que los hombres le dan? Muchos de esos creyentes secretos finalmente se habrán pronunciado y habrán sido expulsados. Otros no lo habrán hecho, y se perdieron a sí mismos por com- placer a hombres. Si hubieran confesado al Mashiaj se habrían sentido mucho mejor. Si usted no fuera un creyente verdadero, seguramente le daría igual confe- sar al Mashiaj o no. Pero, debido a que usted es un creyente genuino, su conciencia lo acusaría si preten- diese simpatizar con quienes se oponen al Mashiaj. No hay nada más doloroso que no confesar al Mashiaj ante los hombres. Este es el mayor de los sufrimientos. A mí no me gustaría estar en el lugar de aquellos go- bernantes judíos, porque el sufrimiento que ellos expe- rimentaron fue muy grande. Si usted no es creyente, no tiene nada que decir, pero si usted ha creído, lo mejor que puede hacer y lo que es más fácil y gozoso es salir- se de la sinagoga. Quizás le parezca que hay demasiados obstáculos para hacer esto, pero las experiencias pasadas nos indican que estos obstáculos serán cada vez mayores, y que su corazón sufrirá más si no opta por este camino. Supongamos que usted oye una calumnia contra sus padres y escucha callado sin hacer nada, o peor aún, pretende estar de acuerdo con ello. Si usted hace tal cosa, ¿qué clase de persona es usted? Nuestro Mashiaj dio Su vida para salvarnos. Si no decimos nada de Mas- hiaj a quien nosotros adoramos y servimos ¿a qué grado de cobardía hemos llegado? Debemos ser osados y pro- clamar: "¡Yo pertenezco al Mashiaj!". VOLVER 5