le dijo: "VETE A TU CASA, A LOS TUYOS, Y CUÉNTALES
CUÁNTO ELOHIM HA HECHO POR TI, Y CÓMO HA TENIDO
MISERICORDIA DE TI" (pasuk 19).
Después que uno es salvo, es el deseo del Mashíaj que
uno les cuente a los suyos —a sus familiares, vecinos,
amigos y colegas de trabajo— que ha sido salvo. No sólo
debemos testificar que creemos en Yahshua, sino tam-
bién cuánto ha hecho Él por nosotros.
Él quiere que divulguemos lo que nos aconteció. Así,
encenderemos a otros también y la salvación, lejos de
llegar a su fin con nosotros, continuará propagándose.
Es muy lamentable que muchas almas que pertenecen
a familias creyentes se encuentren camino a la conde-
nación. Muchos de nosotros todavía tenemos padres,
hijos, parientes o amigos que aún no han oído las Bue-
nas Nuevas de Mashiaj de nuestras bocas. Ellos única-
mente tienen acceso a las bendiciones y alegrías de
esta era, y carecen de esperanza con respecto a la era
venidera. ¿Qué impide que les contemos todo lo que el
Mashíaj ha hecho por nosotros? Estas personas están al
lado nuestro. Si ellos nos pueden oír las Buenas Nuevas
de nosotros, ¿quién más lo hará?
Si hemos de testificar ante nuestros familiares, nuestra
conducta con ellos tendrá que cambiar mucho. Deberá
ser patente para ellos que desde que creímos en el
Mashíaj, nuestra vida ha cambiado, pues sólo así nos
escucharán y sólo así les mereceremos confianza. Por
ello, tenemos que ser personas más justas, más abne-
gadas, más caritativas, más diligentes y más gozosas
que antes.
De otro modo, ellos no creerán nuestras palabras. En-
tonces, podremos testificar ante ellos el motivo por el
cual nosotros hemos cambiado tanto.
VOLVER
16