CBC 07 - El Testimonio del Creyente | страница 11

La Importancia De Dar Testimonio Los dos días más felices en la vida de un creyente son el día en que creyó en el Mashíaj y el día en que por primera vez condujo a alguien a Mashiaj. El primero es un día de inmenso regocijo. Sin embargo, el gozo de conducir una persona por primera vez al Mashíaj, es quizás mayor que el gozo que experimentamos cuando nosotros somos salvos. Muchos creyentes no tienen mucho gozo porque nunca han dado testimonio del Mashíaj, ni guiado a alguien al Mashíaj. Mishlei/Proverbios 11:30 dice: "El que gana almas es sabio", y Daniyel nos asegura "los que enseñan justicia a la multitud, (brillarán) como las estrellas, por toda la eternidad" (Daniyel 12:3). Desde el inicio de nuestra vida creyente, debemos aprender a ganar almas valiéndonos de diversos me- dios; es nuestra forma de trabajar para la congregación de creyentes. No estoy hablando de dar mensajes des- de un púlpito. Ese tipo de predicación ha tomado un espacio mayor que el que le correspondería. No es que escuchar el mensaje de otros no edifique, se trata de que esa no puede ser la centralidad de la vida de con- gregación, además de que lo correcto es que lo que se enseña sea para edificación y capacitación de los tal- midim, a fin de que crezcan Y SEAN CAPACES DE SALIR A EDIFICAR A OTROS, no para que pasen sus vidas escu- chando a la misma persona. Además, este tipo de pre- dicación jamás podrá reemplazar la labor personal de 11 guiar a los demás al Mashíaj. Es probable que una per- sona que sólo sabe cómo predicar las Buenas Nuevas desde una plataforma, no sepa cómo conducir a un individuo al Mashíaj. Así pues, no estoy exhortándolos a predicar desde el púlpito, sino a conducir a las perso- nas a su salvación. Muchos tienen la habilidad de hablar (y no todos han sometido sus lenguas al ruaj), pero no saben conducir a las personas a que sean sal- vas, y no saben qué hacer cuando las personas acuden a ellos individualmente. En este estado, estas personas no son muy útiles. Las personas verdaderamente útiles son aquellas que pueden guiar a las personas a Mashiaj, una por una, y es lo que todos deben aprender a hacer, de forma simple. "Porque [el reino del Cielo] es como un hombre que iba a emprender un viaje largo, y llamó a sus sirvientes y les confió sus bienes. A uno le entregó cinco talentos, a otro dos, y a otro, uno; a cada uno conforme a su capacidad; y luego se fue lejos. "Enseguida, el que había re- cibido cinco talentos fue y negoció con ellos y ganó otros cinco talentos. De la misma manera, el que había recibido dos ganó también otros dos. Pero el que había recibido uno fue, hizo un hoyo en la tierra, y escondió el dinero de su amo. "Después de mucho tiempo, volvió el amo de aquellos sirvientes y ajustó cuentas con ellos. Cuando se presentó el que había recibido cinco talentos, trajo otros cinco talentos y di- jo: „Amo, usted me entregó cinco talentos, y