CBC 06 - Consagración y Separación | Page 5

Así que, hermanos, les ruego por las misericor- dias de Elohim que le ofrezcan sus cuerpos co- mo sacrificio vivo, consagrado y agradable a Yahweh, como su culto racional. Romani- yim/Romanos 12:1 Trajo el segundo carnero, el carnero de la or- denación. Aharón y sus hijos pusieron las ma- nos sobre la cabeza del carnero, y lo inmola- ron. Mosheh tomó un poco de su sangre y la pu- so en el lóbulo de la oreja derecha de Aharón, y sobre el pulgar de su mano derecha, y sobre el dedo gordo de su pie derecho. Mosheh trajo entonces a los hijos de Aharón y puso un poco de la sangre sobre los lóbulos de sus orejas, y sobre los pulgares de sus manos derechas, y so- bre los dedos gordos de sus pies derechos; y el resto de la sangre la roció Mosheh contra cada costado del altar. Tomó la grasa –el rabo gor- do, toda la grasa alrededor de las entrañas, la protuberancia del hígado, y los dos riñones con su grasa– y el muslo derecho. De la canasta de panes ácimos que estaba delante de Yahweh, tomó una torta de pan ácimo, una torta de pan de aceite, y una galleta, y las colocó sobre las partes grasosas y sobre el muslo derecho. Puso todo esto en las manos de Aharón y en las ma- nos de sus hijos, y lo elevó como ofrenda ele- vada delante de Yahweh. Vayikra/Levítico 8:27-28 5 El significado de la consagración Romanos nos muestra que el significado de la consagra- ción es ser un "sacrificio". ¿Qué significa la frase "ser un sacrificio"? ¿Qué es un sacrificio? La Escritura nos mues- tra que siempre que algo es apartado de su posición y uso originales, y es puesto en el altar de Elohim, es- pecíficamente para Él, ese objeto entonces se convier- te en un sacrificio. En el Kitbé HaKodesh/Antiguo Tes- tamento, los hombres ofrecían bueyes y carneros como sacrificios. Debemos considerar este asunto. A la luz de las ofren- das del Kitbé HaKodesh/Antiguo Testamento. Cuando un carnero era sacrificado y ofrecido en el altar, inme- diatamente era separado de todo aquello con lo cual estuvo antes vinculado. Los lazos que lo unían a su amo, a sus compañeros y a su corral, eran cortados e incluso, una vez consumido por el fuego, él mismo perdía su forma y tamaño originales. Lo mejor de él llegaba a convertirse en olor grato para Elohim, y sólo quedaba un montón de cenizas. EL RESULTADO FINAL DE QUE EL CARNERO FUESE OFRECIDO A ELOHIM ERA QUE ÉSTE ERA DESPOJADO DE TODO Y ANIQUILADO COMPLETAMENTE. Puesto que nuestra consagración es también una ofrenda a Elohim, el resultado debe ser el mismo. Se debe renunciar a todo para que sea quema- do por Elohim hasta convertirse en cenizas, al grado en que absolutamente todo ha sido aniquilado.