CBC 06 - Consagración y Separación | Page 21

Actividades que el mundo considera impropias para un creyente El hombre fue hecho para cargar la imagen y semejan- za del Creador, y eso es lo que el mundo ve a través de los creyentes. Debemos evitar toda actividad que el mundo considere inapropiada para los creyentes. Como mínimo, nuestra vida debe conformarse a la norma es- tablecida por aquellos que pertenecen al mundo. El mundo en general ha establecido para los creyentes re- glas y normas, y si no las cumplimos, los decepciona- remos. No debemos dar pie a las críticas de los gentiles ni a comentarios tales como: "¿Los creyentes hacen es- tas cosas?". En el momento en que los gentiles les re- convienen de ese modo, habremos fracasado. Los gentiles van a donde quieren, y si uno les dice que no es correcto, ellos discutirán argumentando lo con- trario; pero si ustedes van a esos mismos lugares, el comentario será: "¿Así que ustedes también van a esos sitios?". Ciertas actividades son pecaminosas y cuando los gentiles las practican, ellos no dicen nada, pero cuando usted participa de ellas, lo promulgan por do- quier. Por consiguiente, debemos abstenernos de todo lo que los gentiles consideren impropio. Este es uno de los requisitos mínimos. Cuando los incrédulos digan: "Los creyentes no deberían hacer esto", debemos apar- tarnos inmediatamente de ello. Algunos jóvenes han sido salvos, pero sus padres no. Algunas veces estos jóvenes les piden algo a sus padres, quienes les responden diciendo: "¿Así que ustedes los 21 creyentes también desean esas cosas?". SI HAY ALGO DE LO CUAL UN CREYENTE DEBIERA SENTIRSE AVERGONZA- DO ES DE SER CORREGIDO POR UN GENTIL. Avraham mintió, y fue reprendido por Abimelec. Las Escrituras considera esta clase de hechos como los más deshonro- sos. Debemos apartarnos y separarnos de todo aquello que los mundanos, los egipcios, juzgan que sea impro- pio. 1. Lo que es incompatible con el propio Adón Debemos eliminar de nuestras vidas todo aquello que sea incompatible con el Adón. Ya que el Adón sufrió humillaciones en esta tierra, nosotros no deberíamos buscar ninguna gloria terrenal. Tenemos que pasar por las mismas experiencias por las que pasó Yahshua. De- bemos eliminar de nuestras vidas todo lo que sea in- compatible con Mashíaj. El Adón dijo que el discípulo no está sobre su maestro, ni el esclavo sobre su señor. Si el mundo trató a nues- tro Maestro de cierta manera, no debemos esperar que se nos trate de otra. Si nuestro Adón recibió cierto tra- to, no debemos entonces esperar que se nos trate de una manera distinta. Si no recibimos el mismo trato que nuestro Maestro recibió, si el mundo nos aplaude y nos admira, hay algo en nosotros que no está bien y, con toda certeza, hay algo en nuestra relación con Mashíaj que no está bien.