CBC 06 - Consagración y Separación | Page 20

El fundamento en base al cual nos separamos del mundo La base para hacer frente al mundo es la misma que para hacer frente al pecado. Debemos separarnos del mundo basados en el sentir interno nacido de la comu- nión. Pero aparte de esto, hay dos factores que influ- yen decisivamente en nuestro sentir con respecto al mundo: nuestro amor a Elohim y nuestro crecimiento espiritual en la vida divina. Primero, cuando nuestro amor por Elohim hace que es- temos ante Él, quien es la luz, su Ruaj haKodesh pone en evidencia el mundo en nosotros. Siempre que esta luz aparece, provoca que nos separemos del mundo. Segundo, nuestro sentir interior hacia el mundo tam- bién depende de nuestro crecimiento espiritual. Cuanto más avancemos en la vida espiritual y en el conoci- miento de Elohim, discerniremos el mundo con mayor profundidad. La práctica de separarnos del mundo Si queremos separarnos del mundo, debemos orientar nuestros esfuerzos hacia un único objetivo: CERRAR NUESTRA MENTE AL MUNDO. Por supuesto, es muy difí- cil cerrar nuestra mente a los pensamientos pecamino- sos, porque el pecado vive dentro de nosotros, pero es mucho más difícil hacerlo cuando la tentación nos ro- dea constantemente. Las Escrituras declaran que el pe- cado mora en nosotros, pero nunca menciona que el mundo vive en nosotros. Ya que el mundo es algo ex- terno, es más fácil rehusarse a pensar en él si modifi- camos nuestras vidas y las conformamos a Elohim y no al mundo, y si nos rodeamos de hermanos y hermanas que hacen lo mismo. Cuando nos esforzamos por sepa- rarnos del mundo, debemos ser decididos y violentos para echar fuera cualquier pensamiento del mundo. No sólo debemos cerrar la puerta, sino también levantar rejas, e incluso muros, alrededor de nosotros. De esta manera, podremos resolver cabalmente el problema del mundo. VOLVER 20