CBC 06 - Consagración y Separación | Page 12

Destruir las cosas demoníacas e inmundas Lo que sucedió con los creyentes de Éfeso constituye otro ejemplo de terminar con el pasado. MaAseh Shli- chim/Hechos 19:19 nos dice que los creyentes efesios que solían practicar la magia trajeron sus libros y los quemaron. Basados en esto, nosotros hemos adoptado la práctica de incinerar todo objeto inmundo y demon- íaco, todo aquello que sea impropio, como por ejem- plo: las velas e inciensos que se usan para adorar ído- los, los adornos y vestimentas con imágenes de drago- nes, libros que las religiones paganas consideren como sagrados, libros y amuletos que tengan que ver con la adivinación y las tablas que se usan para practicar la adoración de los antepasados; además, todo aquello que sirva para juegos de azar, todo lo que se usa para embriagarse con bebidas alcohólicas, pipas para fumar, libros obscenos y fotografías pornográficas. Las ropas indecentes también pertenecen a esta categoría. Todas estas cosas son demoníacas e indecentes. Todos noso- tros debemos ser conducidos por el Ruaj haKodesh a arrancar tales objetos de nuestras vidas y de nuestros hogares. En breve, todo lo que tenga que ver con ídolos y cual- quier objeto demoníaco e inmundo, independiente- mente del valor monetario que tenga, arderá en el fue- go. Las Escrituras dice específicamente que los objetos quemados por los efesios equivalían a cincuenta mil piezas de plata. Esto nos demuestra que cuando los efesios destruyeron las cosas demoníacas e inmundas, ellos quemaron numerosos objetos de valor. Por lo tan- to, al destruir objetos demoníacos e inmundos, no de- bemos tener en cuenta el costo o pérdida que ello sig- nifique en términos monetarios, sino la liberación que tal acción nos proporciona. VOLVER 12 Para ampliar, ver la Serie CUERPO, ALMA Y RUAJ.