CBC 06 - Consagración y Separación | Page 11

Debemos ser muy cuidadosos y evitar nombrar los ídolos aun en el púlpito, a menos que necesitemos dar un ejemplo. No debemos ser supersticiosos, ni tener temor a la desgracia que nos pueda sobrevenir, ni tampoco considerar tabú ciertas palabras o asociación de ideas, pero no podemos usarlos en nuestra conversación cotidiana. Por ejemplo, en nuestros idiomas existen exclamaciones o frases de uso común que son casi mecánicas, como "¡ Por el amor de Dios!", o " Gracias a Dios ", " Ojalá "( que viene del árabe y significa " Alá lo quiera ") que debemos esforzarnos por eliminar.
Muchos creyentes todavía prestan atención a la adivinación de la fortuna, a la lectura de rasgos faciales y la predicción del futuro. Todo lo que tenga que ver con la adivinación y el horóscopo está prohibido. Debemos poner fin a todo aquello que esté en la esfera de la idolatría. Debemos deshacer completamente todo vínculo que tengamos con los ídolos.
El creyente debe renunciar a sus ídolos desde el momento en que es salvo. Ya no debe mencionar los nombres de los ídolos ni debe involucrarse en actividades de adivinación, ni visitar templo alguno. No debemos adorar ninguna imagen, porque hasta el pensamiento de hacerlo nos está prohibido. Tampoco debemos indagar acerca de la manera en que las religiones adoran a sus ídolos. Todas estas cosas pertenecen al pasado y debemos desecharlas. Todo objeto relacionado con este tipo de cosas debe ser destruido, ni siquiera debemos tratar de venderlo. Tales cosas tienen que ser destruidas, exterminadas y extirpadas por completo. Espero que ninguno de los nuevos creyentes tome este asunto a la ligera. Por el contrario, deben ser muy cuidadosos al respecto, ya que Elohim es extremadamente celoso en cuanto a los ídolos.
Si usted no toma la determinación de poner fin a los ídolos ahora, le será muy difícil escapar del mayor ídolo que se presentará en la tierra en el futuro. Indudablemente, no debemos adorar ningún ídolo de barro ni de madera, pero aun si tuviese vida, tampoco debemos adorarlo. Hay ídolos vivientes, y uno de ellos es el hombre de iniquidad( Tesaloniyim Bet / 2 Tesalonicenses 2:3).
Recordemos que debemos rechazarlos a todos, y eso incluye las imágenes de " Jesús " y de " María ". La Iglesia Católica enseña heréticamente que físicamente el hombre debe adorar imágenes visibles para ser " ayudado " a adorar, con su ruaj, al Elohim invisible. No debemos seguir tal enseñanza. Debemos adorar a Elohim en ruaj y deshacernos de las imágenes.
Debemos ser exhaustivos al darle fin a este asunto de manera definitiva y completa. De otro modo, seremos engañados y seguiremos el camino equivocado. Nosotros no servimos en la carne sino en el ruaj. Elohim busca personas que le sirvan en ruaj, no en la carne. Elohim es ruaj, no una imagen. Si todos los hermanos y hermanas prestan atención a esto, no caerán en las manos del catolicismo romano en el futuro. Un día el anticristo vendrá y el poder que ejercerá el catolicismo romano será enorme.
Las Escrituras nos enseñan que lo primero que debemos hacer para poner fin al pasado es desechar y repudiar todos los ídolos, y esperar la venida del Hijo de Elohim. No debemos ni siquiera guardar retratos de Yahshua, ya que esos retratos en realidad no son Él y carecen del menor valor. En los museos de Roma hay más de dos mil diferentes imágenes del Adón Yahshua, y todas ellas reflejan la imaginación de los artistas. En algunos países hay artistas que buscan personas que, según su opinión, se conforman a la idea que ellos tienen de Yahshua. Estos artistas contratan a estas personas para que posen para ellos con el fin de dibujar retratos de Yahshua. Esto es una blasfemia. Nuestro Elohim es un Elohim celoso y no tolera tal cosa entre nosotros. No debemos tolerar entre nosotros ninguna clase de superstición. Hay quienes les gusta decir: " Hoy no es un buen día, son malos presagios ". Tales comentarios proceden directamente del infierno. Los hijos de Elohim deben extirpar tales pensamientos por completo desde el primer día de su vida creyente y deben eliminarlos por completo. No debemos tolerar entre nosotros nada que tenga el sabor de la idolatría.
Renunciar a los ídolos
El caso de los tesalonicenses es un ejemplo de terminar con el pasado. Volverse de los ídolos a Elohim, es volverse no sólo de los dioses falsos que incluyen a los demonios que se esconden tras ellos, sino también de todas las cosas que reemplazan a Elohim. Después de que un hombre es salvo, ya sea cuando está por bautizarse o habiéndose bautizado, deberá eliminar toda relación que, en su vida diaria, haya tenido con los ídolos o con cualquier cosa vinculada a ellos. Si le resulta difícil hacer esto, él podría buscar a unos cuantos hermanos para que oren con él a fin de obtener las fuerzas y valentía necesarias, y de esta manera, ser ayudado a realizar lo que se ha propuesto.
No obstante, esto debe ser hecho por él mismo y del modo más exhaustivo posible; de hecho, cuanto más exhaustivamente se haga, mejor.
Hay ciertos objetos vinculados al estudio de rasgos faciales, a la adivinanza, al horóscopo y la adivinación. Puesto que dichos objetos tienen que ver con ídolos, todos ellos deberán ser desechados.
Es indebido que un creyente conserve ídolos u otros objetos supersticiosos en su casa. Tenemos que deshacernos de todo lo relacionado con los ídolos. No sólo debemos deshacernos de los íconos paganos, sino que también debemos despojarnos de los cuadros y estatuas de Yahshua. En realidad, estos cuadros representan supersticiones porque son utilizados como símbolo de adoración, y a los ojos de Elohim son blasfemos; por consiguiente, deben ser eliminados.
Debemos valernos de nuestro ruaj para adorar a Elohim, quien es Ruaj( Yonah / Jonás 4:24) y nunca inclinarnos delante de ninguna imagen, lo cual es rendir culto a una imagen visible.
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