Catequesis en Familia | Page 16

ADOLESCENCIA, etapa clave para reafirmar la personalidad La adolescencia es un período de gran desarrollo físico, intelectual, afectivo y social que comienza al finalizar la niñez y se extiende hasta el inicio de la adultez, aproximadamente a los 19 años. Los cambios caracterizan esta etapa que, por ser una fase de pleno desarrollo, constituye una oportunidad estupenda para reafirmar la personalidad. La pubertad, primer período de la adolescencia, se presenta entre los 10 y los 14 años y se caracteriza por los cambios físicos que incidirán en el desarrollo intelectual y afectivo. Estos cambios generan en el adolescente ambivalencia de sentimientos, inseguridad y nuevas búsquedas, ocasionando en muchos casos cierta angustia. La autoafirmación y la autonomía son el anhelo de todo adolescente, lo cual le otorga un mayor protagonismo en su propio desarrollo, por lo que es recomendable aprovechar este impulso para formarlos en la responsabilidad y ayudarlos a adquirir criterio propio y capacidad reflexiva, de modo que puedan entender que toda acción tiene consecuencias para su presente y su futuro. Esto le permitirá desarrollar su libertad personal y lo capacitará para delinear su proyecto de vida personal. Estos cambios son también vividos por los padres ya que se modifica el equilibrio familiar. En muchas ocasiones a los padres les cuesta aceptar el crecimiento de sus hijos y encontrar la manera eficaz para acompañarlos. Si bien la adolescencia es una etapa de crisis y cambio, padres y adolescentes pueden vivirla con alegría e ilusión, confiados en que será un enriquecimiento para ambos. Aprenderán a relacionarse de manera diferente. El adolescente suele enfrentar y confrontar a los padres y otros adultos. Esto forma parte de su búsqueda. Es importante que los adultos mantengan la distancia generacional —es decir, que no se pongan a la par—, que acompañen sin agobiar, que se mantengan estables en sus posturas y principios poniendo límites claros y adecuados. ¿Normas y Reglas? Pocas, claras y exigibles. Aquellas que apuntan a cuidar su vida y su integridad moral. El adolescente permanentemente pide límites aunque a veces de modo peculiar. Es importante saber que los límites adecuados también son expresión de afecto. Algunos consejos para padres: Entender la etapa adolescente. Tener en cuenta que el vínculo con los hijos permanece a pesar de los desencuentros. Reforzar su autonomía, autoestima y autogobierno. Evitar tratarlos como a niños, sabiendo que no son adultos y que aún necesitan de los padres. Aprender a tratarlos de manera diferente. Disfrutar el vínculo con los hijos. Ayudar a los hijos para que se conozcan y ?[?[???^Y?\?\?[???\?Y[??[?]?\???[?[\?K??YX?\??Y[???\?Y\?H?^X?\?HH?^????[X?\?H??][?X?X?p????[??\?\????X[??K?YX?\??H\?HYX?\?YZ????\?]^H??]]???H?[Z\?\??M???