Semilla de mandarina
Marina, de 6 años, mientras almorzaba en el colegio se tragó una semilla de mandarina y
rompió en llantos porque pensó que estaba embarazada.
Su mamá le dijo que una mujer quedaba embarazada cuando papá ponía una semilla en
mamá. ¡Luego tuvo que explicárselo bien! Ni semillas, ni cigüeñas, ni repollos... se trata de
óvulos, espermatozoides, y el amor entre papá y mamá.
A los 9 o 10 años pregunta...
¿Qué es "hacer el amor"? ¿Qué son las relaciones sexuales?
Nuestros hijos deben sentir que respondemos siembre con la verdad.
A través de las relaciones sexuales el varón y la mujer:
• Expresan su amor: entrega total de una persona y recepción de la otra.
• Se abren a la posibilidad de tener hijos: procreación.
• Sienten placer.
La unión de los cuerpos de papá y mamá es la expresión física de su entrega completa. A
esta unión se le llama "relación sexual" y ayuda mucho a papá y mamá para fortalecer su
amor. A veces se le llama "hacer el amor".
En la relación sexual el varón introduce el pene en la vagina de la mujer en la que deposita el
semen.
El amor entre papá y mamá es un amor de entrega total y para siempre. Si comprendemos
esto significa que hemos entendido el sentido más profundo de las relaciones sexuales.
Los cuerpos de papá y mamá son diferentes y complementarios. Por eso pueden unirse
totalmente.
Podemos aprender a dialogar con nuestros hijos de cosas importantes vinculadas a la vida.
• No importa nuestra falta de costumbre.
• No importa si no lo hicieron con nosotros.
• Vale la pena perder la vergüenza a la hora de comunicarnos para educar.
• Es importante transmitir confianza. Nuestros hijos deben sentir que pueden preguntar lo que
quieran.
Hijos adoptivos
La adopción es la mejor opción para aquellas parejas que no pueden tener hijos
biológicos y para los niños que no pueden ser criados por sus progenitores.
En la adopción todos salen ganando. Se establece una nueva familia.
Los hijos adoptivos nacen del corazón de papá y mamá que, en ocasiones, los han
soñado y esperado durante años.
Lo mejor para un hijo adoptivo es conocer la verdad sobre su
origen. Cuando papá y mamá han adoptado a un hijo es importante
que actúen con sinceridad y prudencia.
¿Por qué la adopción?
Por un lado, algunas mujeres quedan embarazadas pero no pueden criar a sus hijos.
Con generosidad los entregan en adopción a quienes puedan cuidarlos y criarlos.
Por otro lado, algunas parejas no pueden tener los hijos biológicos que tanto desean.
La adopción une a ese padre y a esa madre con ese hijo.
Los padres no eligen al hijo, el hijo les es dado como un don. En la adopción es preciso mirar ante
todo el bien del menor. Por eso importa que la pareja adoptante sea estable y armónica. La
adopción será también un bien inmenso para los padres. Se generará una unión de amor para
siempre entre el niño adoptado y sus padres.
El hijo es un don y no un derecho.
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