Canfield Jack - Chocolate Caliente Para El Alma Jun. 2016 | Page 77
verificar si estaba seco. Al llegar a la rajadura, notó un
ligero destello y le pareció extraño. Miró más
detenidamente ese reflejo de luz preguntándose si no
habría algo debajo de la arcilla. Fue a buscar un
formón y un martillo al monasterio y empezó a
quitarla. A medida que hacía saltar pedazos de arcilla,
el pequeño destello se hacía cada vez más grande.
Pasaron varias horas de trabajo, hasta que el monje
quedó cara a cara con el extraordinario buda de oro
macizo.
Los historiadores creen que varios cientos de años
antes del descubrimiento del monje director, el ejército
de Burma estaba por invadir Tailandia (por entonces
llamada Siam). Los monjes siameses, al darse cuenta
de que su país sería atacado, cubrieron su precioso
Buda de Oro con una cubierta exterior de arcilla para
evitar que su tesoro fuera robado por los burmeses. Por
desgracia, parece ser que éstos asesinaron a todos los
monjes siameses, y el secreto bien guardado del Buda
de Oro permaneció intacto hasta ese día en 1957.
Cuando regresábamos en avión por Cathay Pacific
Airlines empecé a pensar: “Todos somos como el buda
de arcilla cubierto con una capa de dureza creada por
el miedo y, sin embargo, debajo de cada uno de
nosotros hay un buda de oro, un cristo de oro o una
esencia de oro que es nuestro verdadero yo. En algún
momento, entre los dos y los nueve años de edad,
empezamos a cubrir nuestra esencia de oro, nuestro yo