Canfield Jack - Chocolate Caliente Para El Alma Jun. 2016 | Page 69
Fred T. Wilhelms
Bopsy
La madre, de veintiséis años, miró a su hijo que
moría de leucemia terminal. Pese a que su corazón
estaba lleno de tristeza, también tenía un fuerte
sentimiento de determinación. Como cualquier ser
humano, quería que su hijo creciera y realizara todos
sus sueños. Ahora eso ya no era posible. La leucemia
se encargaría. Pero de todos modos quería que los
sueños de su hijo se cumplieran.
Tomó la mano del pequeño y le preguntó: -Bopsy,
¿alguna vez pensaste qué querías ser cuando fueras
grande? ¿Tuviste algún sueño o algún deseo en cuanto
a lo que harías con tu vida?
-Mamá, siempre quise ser bombero cuando fuera
grande.
La madre sonrió y dijo: -Vamos a ver si podemos
hacer realidad tu sueño. Ese mismo día, fue al
Departamento de Bomberos en Phoenix, Arizona,
donde conoció al bombero Bob, que tenía un corazón
inmenso. Le explicó el último deseo de su hijo y le
preguntó si era posible que su hijo diera una vuelta a la
manzana en un camión de bomberos.
-Mire, podemos hacer algo mejor –dijo Bob-. Si
tiene a su hijo listo para las siete, el miércoles a la