Canfield Jack - Chocolate Caliente Para El Alma Jun. 2016 | страница 61

Hacía tiempo que no me sentía tan satisfecho y en paz conmigo mismo... Necesitaba aprender a abrir mi corazón y dar amor sin exigir nada a cambio. Saqué la tarjeta, me di vuelta, caminé hasta el mostrador y se la di. Al entregársela sentí una vitalidad y una excitación increíbles, además de miedo. (Fritz Perls decía que el miedo es “excitación sin aliento”) Pero lo hice. ¿Y sabe una cosa? No se sorprendió demasiado. Dijo “Gracias” y dejó la tarjeta a un costado sin abrirla siquiera. Mi corazón dio un vuelco. Me sentí decepcionado y rechazado. No recibir ninguna respuesta me parecía peor que una negativa directa. Me despedí cortésmente y salí del negocio. Entonces ocurrió algo sorprendente. Empecé a sentirme exultante. Una enorme ola de satisfacción interna se agitaba en mi interior y sacudía todo mi ser. Había expresado a mi corazón y ¡era fantástico! Había superado el miedo y me había animado a salir a bailar. Sí, con un poco de torpeza, pero lo hice. (Emmet Fox decía: “¡Hazlo temblando si es necesario, pero hazlo!”) Había entregado mi corazón sin exigir una garantía de los resultados. No lo di para obtener algo a cambio. Le abrí mis sentimientos sin aferrarme a una respuesta en particular.