Canfield Jack - Chocolate Caliente Para El Alma Jun. 2016 | Page 243

desarrollaba en toda su intensidad allá por abril de 1975, sintió que debía salvar a cuatrocientos huérfanos que estaban a punto de ser puestos en la calle. Con su marido, el Coronel Patrick Tisdale, ex pediatra viudo y padre de cinco hijos, ya había adoptado a cinco niñas huérfanas vietnamitas. En 1954, Tom Dooley, un médico naval norteamericano en Vietnam había ayudado a refugiados a huir del norte comunista. Betty consideraba que Tom Dooley era un santo. “Su influencia cambió mi vida para siempre”. Motivada por el libro de Dooley, tomó los ahorros de su vida y viajó catorce veces a Vietnam en sus vacaciones para visitar y trabajar en los hospitales y orfanatos que él había fundado. Estando en Saigón, se enamoró de los huérfanos de An Lac (Lugar Feliz), dirigido por madame Vu Thi Ngai, quien posteriormente sería evacuada por Betty el día que cayó Vietnam, y volvió con ella a Georgia para vivir con Betty y sus diez hijos. Cuando Betty, que es de esas personas expeditivas que inventan soluciones cuando se presentan los problemas, se dio cuenta del peligro que corrían los cuatrocientos niños, se puso inmediatamente en acción. Llamó a madame Ngai y le dijo: “¡Sí! Iré a buscar a los niños y los adoptaré”. No sabía cómo lo haría. Sabía solamente que iba a hacerlo. Más tarde, en una película de la evacuación, Los niños de An Lac, Shirley Jones hizo el papel de Betty.