Canfield Jack - Chocolate Caliente Para El Alma Jun. 2016 | Seite 198
Hacía pocos meses que Walt tenía su casa rodante y
había enterrado a su mujer apenas seis meses antes,
cuando se lo vio conduciendo por la calle con una
mujer de sesenta y dos años, bastante atractiva, a su
lado.
-¿Walt? –le preguntó alguien.
-Sí –respondió.
-¿Quién era la mujer sentada a su lado? ¿Quién es su
nueva amiga,Walt?
A lo que él respondió: “Sí”.
-¿Sí, qué?
-Mi novia.
-¿Novia? Walt, usted estuvo casado tres veces, tiene
ciento cuatro años. Esta mujer debe tener cuatro
décadas menos que usted.
-Bueno –respondió-, me di cuenta en seguida de que
un hombre no puede vivir en una casa rodante solo.
-Eso lo entiendo, Walt. Tal vez extrañe tener a
alguien con quien hablar después de haber tenido una
compañera todos estos años.
Sin vacilar, Walt