Canfield Jack - Chocolate Caliente Para El Alma Jun. 2016 | Page 166
mente piensa en imágenes, no en palabras. Y cuando imaginamos vívidamente en nuestra mente lo que deseamos, se vuelve realidad. Este concepto hizo vibrar una cuerda de creatividad en mi corazón. Conocía la verdad bíblica de que el Señor nos da“ lo que pida tu corazón”( Salmos 37:4) y que“ como el hombre piensa en su corazón, así es”( Proverbios 23:7). Estaba decidida a tomar mi lista de ruegos y convertirla en imágenes. Empecé recortando revistas viejas y reuniendo fotos que describían lo que“ pedía mi corazón”. Las puse en un álbum muy caro y esperé ansiosa. Mis fotos eran muy específicas. Incluían:
1. Un hombre buen mozo. 2. Una mujer con vestido de novia y un hombre con esmoquin. 3. Ramos de flores( soy romántica). 4. Joyas de brillantes( pensé que Dios amó a David y Salomón y fueron dos de los hombres más ricos que han existido). 5. Una isla en el Caribe radiante. 6. Una casa linda. 7. Muebles nuevos. 8. Una mujer que era desde hacía poco tiempo vicepresidenta de una gran empresa.( Yo trabajaba para una empresa que no tenía mujeres en cargos